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TOPOLOBAMPO: GPO Y LA MODERNIDAD QUE NACIÓ VIEJA. Por: Miguel A. Orduño Torres

México tiene una habilidad peculiar para presumir modernidad mientras impulsa proyectos que, en cualquier país con estándares mínimos de actualización tecnológica, serían considerados prototipos descontinuados. La planta de amoníaco en Topolobampo, Sinaloa, que construye el grupo PROMAN-GPO, es un ejemplo claro: se presenta como un salto hacia el futuro, pero en realidad compite con tecnologías que el mundo desarrollado está dejando atrás por ineficientes, costosas y ambientalmente insostenibles.

Mientras las grandes potencias migran hacia la producción de amoníaco verde —alimentado por energías renovables, electrólisis y sistemas de captura de carbono— en México seguimos apostando por el gas metano, un insumo que ya ni siquiera es competitivo. Producir una tonelada de amoníaco con metano genera entre 1.6 y 2.0 toneladas de CO₂, mientras que los procesos basados en hidrógeno verde pueden reducir esas emisiones hasta en 90%. La diferencia no es menor: es la distancia entre un modelo industrial del siglo XX y uno del siglo XXI.

Los costos también cuentan. En mercados avanzados, el amoníaco verde ya compite en rangos de 600 a 850 dólares por tonelada, mientras que el amoníaco gris —el que se produciría en Topolobampo— oscila entre 300 a 450 dólares, pero con una tendencia al alza por la volatilidad del gas natural. La brecha se está cerrando rápidamente, y países como Estados Unidos, Alemania, Japón y Arabia Saudita están invirtiendo miles de millones para acelerar esa transición. México, en cambio, parece decidido a subirse al tren… pero al vagón equivocado.

Los números globales lo dejan claro. China produce más de 30 millones de toneladas anuales de amoníaco, India supera los 20 millones, Estados Unidos ronda los 14 millones, y la Unión Europea alrededor de 11 millones. Todos ellos están reconvirtiendo plantas, ajustando regulaciones y alineando incentivos para reducir emisiones. México, con apenas 1.5 millones de toneladas, pretende “ponerse al día” construyendo una planta que ya nace obsoleta.

Pero el rezago técnico no es el único problema. El proyecto nació torcido desde el origen: sin cumplir adecuadamente con la consulta previa, libre e informada a los pueblos indígenas mayo-yoremes, como exige la ley mexicana y los tratados internacionales. La consulta se realizó tarde, fragmentada y con un evidente sesgo informativo. En México, la legalidad suele respetarse… siempre y cuando no interfiera con la urgencia de inaugurar algo. Y luego está el territorio. La planta se proyecta a escasos metros de uno de los sistemas de humedales más importantes del noroeste del país, ecosistemas que regulan el clima local, sostienen la pesca y funcionan como barreras naturales frente a eventos extremos. Mientras el mundo protege sus humedales como infraestructura ecológica estratégica, aquí seguimos discutiendo si vale la pena arriesgarlos por un proyecto industrial que ni siquiera está alineado con las tendencias globales.

¿Y los agricultores? Aquí está la parte que casi nunca se dice: los agricultores no necesariamente se benefician, y en ello hay diferentes razones, como, por ejemplo, el precio del fertilizante no baja solo porque se produzca localmente, y todavía más, el precio lo dicta el mercado internacional, no la distancia a la planta. Los agricultores mexicanos ya lo saben: cuando sube el gas natural, sube el fertilizante, aunque se produzca en la esquina. En el mismo sentido, la volatilidad del gas natural los deja igual de expuestos. Un fertilizante basado en metano mantiene a los productores agrícolas atados a un insumo cuyo precio cambia por factores geopolíticos que nada tienen que ver con ellos. Y, por último, la promesa de “soberanía” no se traduce en acceso. Si la planta opera bajo lógica comercial —como todas— venderá al mejor postor, no al agricultor local. La idea de que “habrá fertilizante barato para Sinaloa” es más un eslogan que una política pública.

En otras palabras: el agricultor no gana automáticamente. Y si el proyecto implica riesgos ambientales, tensiones sociales y un modelo industrial rezagado, la pregunta es inevitable: ¿quién sí gana?.

La contradicción es evidente: un país que presume compromiso climático, pero impulsa una planta que nace vieja; un gobierno que habla de soberanía, pero ignora a los pueblos que habitan el territorio; un discurso que promete futuro, pero se aferra a tecnologías del pasado. Topolobampo no es solo un proyecto industrial: es un espejo incómodo de cómo México sigue entendiendo el desarrollo.

Mientras las grandes potencias compiten por liderar la transición energética, nosotros seguimos atrapados en debates que afuera ya no existen. Y lo más preocupante es que, si no corregimos el rumbo, no solo perderemos competitividad: perderemos territorio, ecosistemas y la confianza de quienes deberían ser los primeros en ser escuchados.

Uno de los reactores del proceso de fabricación del amoniaco. Se usa gas metano para quitarle los 4 hidrógenos, que se llevarán a otro reactor de síntesis, donde se pegarán al nitrógeno y así formar el NH3. Por cada tonelada de amoniaco se producen 2 toneladas de Bióxido de Carbono. Por eso es una modernidad vieja; nace vieja como los odonatos ( timbiriches o libélulas).

Una postal de uno de los campos pesqueros de la Bahía de Ohuira. Son 3 mil pescadores que viven de la Bahía. La Planta de Amoniaco solo ofrece 143 empleos permanentes.

Una familia frente a la Bahía de Ohuira

Un fragmento del hermoso puerto de Topolobampo.

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ENTRE VULGARES Y CULTOS: DEFENSA DE LA BAHÍA Por Luis Nájera

Los Mochis, Ahome, Sinaloa, 23 de julio del 2026.- Estos días han sido duros, pero placenteros. De sacrificio.

Días de planeación y ejecución coordinada al dedillo. En términos coloquiales de joda completa, pues lo mismo hay que escuchar a bravucones de barrio, *pililis ensombrerados de barriada, vulgares a más no poder, analistas radiofónicos que se comportan como gatilleros de lengua, vejetes científicos que se creen la última coca en el desierto, de técnicos de florido lenguaje pero carentes de fundamentos, pero también hombres de ciencia a los que se les aprende y de otros desechables.

Ellos son un ejército al servicio del dinero. Ellos son los que buscan dinero a costa de vidas humanas. Los que destrozan el medioambiente y que vuelven estériles ecosistemas, de empresarios ocultos en benefactores, y más cosas ruines.

También hay que lidiar con burócratas cuyo ego está más inflado que la botarga del Simi, que no ocultan su avaricia y sus ganas de quitarle el europeo los dólares que por millones anuncia.

En cuestión de segundos hay que escuchar babosadas, provocaciones, sandeces, estupideces, pero también argumentos científicos, prudentes, pensados.

Han sido 5 días de jornadas agotadoras de hasta 6 horas de alegatos.

Trajín y más trajín. Pero cada alegata tiene ese sabor a triunfo: Basta con ver al contrincante para saber que se avanza.

De este lado solo hay argumentos sólidos de un daño hecho a la malagueña y no incidental, en el otro, una cofradía espuria de una empresa que llega a la conquista de un mercado fraccionado y con el afán de convertir al país en un quinto infierno ambiental, avalado por un gobierno malinchista que extiende la mano al indígena pero que lo acuchilla por la espalda.

En este lado hay convicción de defender la vida y la bahía como medio ambiente. Del otro, sobra dinero pero falta argumento sólido y entereza y se excede en ruindad, mezquindad y avaricia.

Así va la jornada.

Ya se está en el sprint de una largada.

Que la fuerza los acompañe y el pueblo se manifieste…

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*Pilili. Se dice del “Pedinche”, el que se la pasa pidiendo.

La lucha de Ohuira ya trascendió, se reciben mensajes de Puebla, Oaxaca, Tlaxcala, CdMex, Alemania, Colombia…La gran oportunidad es articular todos los movimientos de lucha ambiental y defensa territorial, primero del Golfo de California, después de todo el País. Articularnos en un gran movimiento social alternativo que obligue al Gobierno a resolver reclamos históricos y demandas emergentes. No más luchas aisladas y separadas en tiempo y espacio. La clave hoy es sincronizar el movimiento y vendrán los triunfos; ya no queremos ser los campeones de las derrotas (Comentsrio de “La Cuartilla”)

La lucha por la defensa de la Bahía de Ohuira, es hoy una de las más importante del país. Apoyemos su resistencia y busquemos su integración con otros movimientos en el Golfo de California y en el país.

Manifestación frente a la sede de los “diálogo de convencimiento”. El flaco de negro es Rubén Albarrán, vocalista de Café Tacuba, que se ha integrado al campamento de Resistencia. Es ya un “Yori-Yoreme”.

Convocan para hoy jueves Marcha Pacífica rumbo a la Sede de los “Diálogos” en la UAdeO, Mochis.

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OHUIRA: NI PA DONDE CORRER

Es preocupante, por decir lo menos, el absoluto silencio institucional de las Universidades y Centros de Investigación que durante años han explorado, en campañas científicas, el Golfo de California, ante el embate brutal del capitalismo salvaje sobre este importante ecosistema donde viven desde la majestuosa ballena hasta la Vaquita Marina; el 40 % de todos los mamíferos marinos del mundo; el imponente tiburón blanco hasta la humilde mojarra blanca; 840 especies endémicas…Una de las zonas marinas más productiva y biodiversa.

El silencio ¿cómplice? de la UABC, UABCS, CIBNOR, CICESE, CICIMAR, USON, UAS, CIAD…Es preocupante, como que los 40 años de control neoliberal anuló la fibra crítica, esencial del conocimiento científico; también cauterizó la sensibilidad social del investigador y lo aisló en la soledad de su laboratorio y la estrechez de su cubículo. Confunde neutralidad con objetividad.

Es evidente que la producción de amoniaco genera efectos contaminantes graves; veamos nada más uno de sus procesos, la obtención del hidrógeno a partir del gas metano: en uno de esos reactores-misiles que llegaron a Topolobampo como heraldos negros de la muerte, se introducirá el metano, su molécula tiene 4 hidrógenos (CH4), para separarlo del átomo de Carbono (C) lo someterán a bombardeo continuo de vapor de agua a 500-700 grados Celsius, la temperatura de un volcán en erupción; cosechado el Hidrógeno, los residuos son monóxido y bióxido de Carbono junto con catalizadores a base de Níquel (altamente cancerígeno), los primeros alteran la acidez del agua, el famoso pH, al que son tan sensibles las formas larvarias que se crían en la Bahía; súmele los 48 millones de litros de agua que diariamente usarán para enfriar toda la planta, agua que primero será desalinizada y arrojará 1500 toneladas de salmuera por día en un proceso continuo durante todo el año y los años que vendrán para obtener 1200 toneladas de amoniaco diario.

El argumento falaz de los pro-amoniacos, es el principio de dilución : hay tanta agua en la Bahía que no pasará nada si le echamos un chorro de veneno, se diluirá. Este principio fue derrotado hace mucho, en los años 60 cuando la Enfermedad de Minamata.

Pero todavía es más grave que, como dice el Biólogo a Jaime Renán, una empresa trasnacional con una inversión de mil millones de dólares, y de acuerdo con el principio precautorio, no hubiese pensado en rutas de evacuación ante el riesgo de un fuga de gas amoniaco.

Es preciso recordar que proyectan producir 1200 toneladas diarias de gas, el cual almacenarán en tres tinacos de 25 mil toneladas cada uno, en espera de enviarlas por un gasoducto a las bodegas de los barcos cargueros. 75 mil toneladas de gas venenoso en el traspatio de las comunidades Yoremes de Ohuira.

Este “descuido”, es un evidente desprecio por la vida humana y en particular de la vida de los indígenas Yoremes. El manual de riesgo dice que una fuga de cinco minutos, en un radio de 5km es muerte sin remedio.

Pero además, el amoniaco es altamente soluble en agua: envenenaría la Bahía de Ohuira.

Conclusión: La transnacional alemana PROMAN-GPO, se equivocó de sitio para para poner su planta de Amoniaco, la Bahía de Ohuira es un sitio RAMSAR muy sensible; también se equivocó de adversarios: los yoremes de Ohuira son incorruptibles.

OHUIRA, NI PA’DONDE CORRER.

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INVITACIÓN POÉTICA.

La poeta Ana Chig, Directora de la Revista Frontera Esquina, convoca a participar en la Antología de Poesía: Ohuira: el mar que en nuestros sueños se levanta. Les pongo el “flayer”. Tienen hasta el fin de mes para enviar sus poemas. Que el verbo poético derribe los muros de la ambición y la indiferencia.

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UN CERRAJERO MUY SINGULAR

Se llama Rubén Darío (“y no soy poeta”. Dice), 52 años, un perro grande “El Chocolate”, una colección de monitos futboleros (“por hay anda Lavolpe”. Señala con desdén al montón).

Es una cerrajería diminuta, por el rumbo del viejo acuario municipal, ese que nos despojó Quirino y su Primo Coppel. En la trastienda vive con su madre, una anciana de 74 años.

El mostrador atiborrado de libretas con dibujos como los de las historietas o “comics” (“Japón es un país de dibujantes”. Suelta la frase suelta, cuando hojeó una de las libretas).

Es evidente que es un cerrajero muy singular, con la cabeza llena de pájaros y de historias inconexas. Se sabe de memoria episodios de las series de TV de los superhéroes gringos, de Batman y Robin; la clásica de Superman donde salía Christopher Reeve…

—¿Cual era el nombre de Superman?.

Clark Kent, periodista del Planeta.

¿Luisa Lane estaba enamorada de él?.

—“Te voy a ser claro, la verdad: estaba enamorada de Supermán”

Para probar sus conocimientos de ficción, le menciono los poderes de los Cinco Fantásticos.

—“La verdad, te voy a ser claro: no eran 5 sino cuatro: Antorcha, la Mole, el hombre elástico y la mujer invisible. Los poderes fueron por una radiación cósmica”.

Eso de “la verdad y voy a ser claro”, lo dijo muchas veces, como si pontificara.

Sabe también de los aportes de Bill Gates y Steve Jobs, de este último vio la película: “Se murió de cáncer. Era más inteligente que Gates”; lo que sabe del Universo lo vio en la Serie Cosmos de Carl Sagan. No tiene computadora ni teléfono celular.

La puerta principal de mi casa no se pudo abrir, fui a la tienda de Dámaso, compré chapa nueva y pasé por la Cerrajería de Rubén Darío; nomás verlo supe que era un personaje urbano. Acordamos el precio y ofrecí llevarlo, subió tres morrales cargados de fierros, muchos innecesarios.

En el camino, además de renegar de los clientes que no valoran su trabajo (“ni siquiera dan propina”), disertó sobre futbol, de La Volpe, la Selección, Hugo Sánchez, El Masa, Borgetti… A veces, sin venir al caso, decía: “México es el país de los Pitufos”. Lo dice como estribillo.

En llegando, vació los morrales al piso: cerraduras viejas, llaves, tornillos, desarmadores…En 30 segundos abrió la puerta. Desmontó la chapa vieja, se echó un “round” con Norma, lo obligó a que quitara una pieza nueva y dejara la vieja, por ser más segura.

Voltea a verme, mosqueado y dice al aire:”De todos modos cobraré lo mismo”.

De regreso, siguió hablando en torrentes, de su madre anciana, de la muerte de su hermano hace ya 25 años y varias veces soltó la frase “México es el país de los pitufos”, en una de esas la atrapo al vuelo y pregunto: ¿ Y quien sería Papá Pitufo, Pitufina y Gargamel?.

Se queda callado. Y me imagino que en su cabeza pajarera tiene los nombres: López Obrador como Papá Pitufo; la Presidenta Claudia es Pitufina y el Gargamel es Noroña.

Lo dejé en la Cerrajería, me dio una tarjeta: “Atiendo de 8 a 8 y emergencias por la noche”.

Rubén Darío es un personaje urbano, un Cerrajero muy singular.

El mostrador atiborrado de dibujos. Al fondo la puerta de la trastienda. Ahí vive con su madre anciana y El Chocolate.

La colección de monitos futboleros. “por ahí anda La Volpe”. Me dice con desgano. Tiene cierta obsesión por el técnico Argentino.

El Perro “Chocolate”. Dormita despatarrado en el piso de la cerrajería.

La primera acción fue vaciar los Fierro en el piso: cerraduras viejas, tornillos, desarmadores…

Este es Rubén Darío de cuerpo entero. Un Cerrajero muy singular con la cabeza llena de pájaros y de historias…

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VACACIONES PERRUNAS

—¡Buenos Días Amigo!..”No hay de otra…pasear a los perros”…Me dice un viejano, tocayo, correoso, papada de pelícano; mientras baja de su camioneta dos perritos escandalosos. Y sin esperar respuesta, agrega: “y cuidar a los nietos”.

Es lunes, la marea está muy baja. La mascota de mis nietos es una hermosa hembra Pomeriana híbrida; su madre es de pedigrí, pero en un descuido de su simbionte humana, se la preñó un plebeyo y la cría perdió el pelaje esponjado propio de la raza, solo le heredó su cara de zorrita. Esa es la que a diario traigo a la playa. Mis nietos vacacionan en el imperio.

El primer día, como no conocía el mar, huyó despavorida del oleaje; pero sus genes de callejero la hacen atrevida, al día siguiente se arrimó a la orilla y lengüeteó un charquito de agua salada. No le gustó para nada.

Hoy corretea feliz, intenta atrapar cangrejos fantasma, sin éxito, son de los bichos playeros más rápidos del mundo, en un suspiro se meten a sus madrigueras profundas en la arena. Y ella voltea y me mira e interroga con sus ojos mojados, brillantes. ¿La primera duda ontológica perruna?…Es arena, es cangrejo…es la nada. Es el cangrejo y la nada sartreana.

Sube a las rocas y con su nariz húmeda, huele al mar como si fuera el mundo. ¿Guardará en su cerebro un paisaje de olores y sabores salinos?.

La llamo por su nombre, caminamos juntos por la orilla y recuerdo los versos de Neruda, el poeta comunista más burgués de la literatura: “La dicha de ser perro y ser hombre, convertida en un solo animal que camina moviendo seis patas y una cola, por la orilla del mar”.

VACACIONES PERRUNAS.

Intenta atrapar cangrejos que veloces se esconden en sus madrigueras. Me interroga con la mirada: Duda perruna ¿era arena, cangrejo o la nada?. La respuesta está en el viento.

Sube a los peñascos y huele las rocas, huele el mar y la brisa.¿Guardará imágenes, olores y sabores en sus redes neuronales?.

Ya le perdió el miedo al oleaje, pronto se meterá al agua.

La llamo por su nombre y caminamos juntos, somos un solo animal, de seis patas y una cola que caminamos por la orilla de la brisa y el mar.

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