VACACIONES PERRUNAS

—¡Buenos Días Amigo!..”No hay de otra…pasear a los perros”…Me dice un viejano, tocayo, correoso, papada de pelícano; mientras baja de su camioneta dos perritos escandalosos. Y sin esperar respuesta, agrega: “y cuidar a los nietos”.

Es lunes, la marea está muy baja. La mascota de mis nietos es una hermosa hembra Pomeriana híbrida; su madre es de pedigrí, pero en un descuido de su simbionte humana, se la preñó un plebeyo y la cría perdió el pelaje esponjado propio de la raza, solo le heredó su cara de zorrita. Esa es la que a diario traigo a la playa. Mis nietos vacacionan en el imperio.

El primer día, como no conocía el mar, huyó despavorida del oleaje; pero sus genes de callejero la hacen atrevida, al día siguiente se arrimó a la orilla y lengüeteó un charquito de agua salada. No le gustó para nada.

Hoy corretea feliz, intenta atrapar cangrejos fantasma, sin éxito, son de los bichos playeros más rápidos del mundo, en un suspiro se meten a sus madrigueras profundas en la arena. Y ella voltea y me mira e interroga con sus ojos mojados, brillantes. ¿La primera duda ontológica perruna?…Es arena, es cangrejo…es la nada. Es el cangrejo y la nada sartreana.

Sube a las rocas y con su nariz húmeda, huele al mar como si fuera el mundo. ¿Guardará en su cerebro un paisaje de olores y sabores salinos?.

La llamo por su nombre, caminamos juntos por la orilla y recuerdo los versos de Neruda, el poeta comunista más burgués de la literatura: “La dicha de ser perro y ser hombre, convertida en un solo animal que camina moviendo seis patas y una cola, por la orilla del mar”.

VACACIONES PERRUNAS.

Intenta atrapar cangrejos que veloces se esconden en sus madrigueras. Me interroga con la mirada: Duda perruna ¿era arena, cangrejo o la nada?. La respuesta está en el viento.

Sube a los peñascos y huele las rocas, huele el mar y la brisa.¿Guardará imágenes, olores y sabores en sus redes neuronales?.

Ya le perdió el miedo al oleaje, pronto se meterá al agua.

La llamo por su nombre y caminamos juntos, somos un solo animal, de seis patas y una cola que caminamos por la orilla de la brisa y el mar.

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