OHUIRA: NI PA DONDE CORRER
Es preocupante, por decir lo menos, el absoluto silencio institucional de las Universidades y Centros de Investigación que durante años han explorado, en campañas científicas, el Golfo de California, ante el embate brutal del capitalismo salvaje sobre este importante ecosistema donde viven desde la majestuosa ballena hasta la Vaquita Marina; el 40 % de todos los mamíferos marinos del mundo; el imponente tiburón blanco hasta la humilde mojarra blanca; 840 especies endémicas…Una de las zonas marinas más productiva y biodiversa.
El silencio ¿cómplice? de la UABC, UABCS, CIBNOR, CICESE, CICIMAR, USON, UAS, CIAD…Es preocupante, como que los 40 años de control neoliberal anuló la fibra crítica, esencial del conocimiento científico; también cauterizó la sensibilidad social del investigador y lo aisló en la soledad de su laboratorio y la estrechez de su cubículo. Confunde neutralidad con objetividad.
Es evidente que la producción de amoniaco genera efectos contaminantes graves; veamos nada más uno de sus procesos, la obtención del hidrógeno a partir del gas metano: en uno de esos reactores-misiles que llegaron a Topolobampo como heraldos negros de la muerte, se introducirá el metano, su molécula tiene 4 hidrógenos (CH4), para separarlo del átomo de Carbono (C) lo someterán a bombardeo continuo de vapor de agua a 500-700 grados Celsius, la temperatura de un volcán en erupción; cosechado el Hidrógeno, los residuos son monóxido y bióxido de Carbono junto con catalizadores a base de Níquel (altamente cancerígeno), los primeros alteran la acidez del agua, el famoso pH, al que son tan sensibles las formas larvarias que se crían en la Bahía; súmele los 48 millones de litros de agua que diariamente usarán para enfriar toda la planta, agua que primero será desalinizada y arrojará 1500 toneladas de salmuera por día en un proceso continuo durante todo el año y los años que vendrán para obtener 1200 toneladas de amoniaco diario.
El argumento falaz de los pro-amoniacos, es el principio de dilución : hay tanta agua en la Bahía que no pasará nada si le echamos un chorro de veneno, se diluirá. Este principio fue derrotado hace mucho, en los años 60 cuando la Enfermedad de Minamata.
Pero todavía es más grave que, como dice el Biólogo a Jaime Renán, una empresa trasnacional con una inversión de mil millones de dólares, y de acuerdo con el principio precautorio, no hubiese pensado en rutas de evacuación ante el riesgo de un fuga de gas amoniaco.
Es preciso recordar que proyectan producir 1200 toneladas diarias de gas, el cual almacenarán en tres tinacos de 25 mil toneladas cada uno, en espera de enviarlas por un gasoducto a las bodegas de los barcos cargueros. 75 mil toneladas de gas venenoso en el traspatio de las comunidades Yoremes de Ohuira.
Este “descuido”, es un evidente desprecio por la vida humana y en particular de la vida de los indígenas Yoremes. El manual de riesgo dice que una fuga de cinco minutos, en un radio de 5km es muerte sin remedio.
Pero además, el amoniaco es altamente soluble en agua: envenenaría la Bahía de Ohuira.
Conclusión: La transnacional alemana PROMAN-GPO, se equivocó de sitio para para poner su planta de Amoniaco, la Bahía de Ohuira es un sitio RAMSAR muy sensible; también se equivocó de adversarios: los yoremes de Ohuira son incorruptibles.
OHUIRA, NI PA’DONDE CORRER.
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INVITACIÓN POÉTICA.
La poeta Ana Chig, Directora de la Revista Frontera Esquina, convoca a participar en la Antología de Poesía: Ohuira: el mar que en nuestros sueños se levanta. Les pongo el “flayer”. Tienen hasta el fin de mes para enviar sus poemas. Que el verbo poético derribe los muros de la ambición y la indiferencia.

