VERACRUZ: JAIBAS AL CHAPOPOTE
El dos de marzo del 2026, los pescadores de la costa de Veracruz empezaron a extraer grumos de chapopote en sus redes; pronto las corrientes dispersaron el petróleo en 253 km hasta las playas de Tabasco y comenzaron a sentirse los efectos fatales: tortugas, delfines, jaibas y redes embarradas de petróleo crudo. La Gobernadora Rocío Nahle, necesitó 10 días para localizar el culpable y limpiar a Pemex de toda sospecha, fue un buque de exploración de una empresa petrolera privada, que tiene concesión desde 2013 para explorar y explotar el hidrocarburo en el Golfo de México. No dijo más, no identificó la empresa ni muchos menos a lo dueños.
Hay una fantasmal dependencia llamada ASEA (Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente. Depende de la SEMARNAT), que no ha dicho esta boca es mía, es a ella a quien la empresa debe reportar el derrame y actuar en consecuencia; tampoco la PROFEPA ha informado sobre las posibles sanciones. Fueron los propios pescadores que inciaron las labores de limpieza y a denunciar la falta de atención al desastre ambiental, daño en las capturas y a la actividad turística.
El petróleo crudo, en los mamíferos marinos, ya sea por inhalación de vapores tóxicos, contacto o ingestión, daña de manera severa las vías respiratorias, pulmones, hígado, riñones; en las tortugas les quema la piel, ojos, si lo ingiere se intoxica…En general, es uno de los peores contaminantes en el medio marino que afecta desde la vida microscópica como el plancton, hasta la macroscópica como las ballenas. Y el daño tarda rato en desaparecer.
La política ambiental en los años de la 4ta transformación ha sido una de las más dañeras, ya que se ha basado en priorizar las inversiones, tanto transnacionales como locales, para generar empleos temporales a costa de sacrificar ecosistemas y convertirlos en infiernos ambientales (el concepto es del Dr. Andrés Barreda Marín, Coordinador del proyecto nacional Agentes Tóxicos y Procesos Contaminantes del CONACyT). La construcción de la Planta de Amoniaco en la Bahía de Ohuira, es una ejemplo emblemático de esa política ambiental errática y perjudicial para el país.
Cierto, recién fue anulada la manifestación de impacto ambiental autorizada en 2024 al proyecto turístico e inmobiliario Baja Bay Club, en Cabo Pulmo, que hubiera afectado al arrecife de coral más grande del Golfo de California, aunque todavía se puede perder en tribunales; pero apenas el viernes 13 de marzo, la SEMARNAT aprobó el Proyecto Inmobiliario “Cosmopolitan By The Sea”, en las playas de Ensenada, el cual fue rechazado en 2024 por múltiples irregularidades, entre otras, se robaba en una línea de playa de casi 100 metros, una franja de dos metros de Zona Federal Marítimo Terrestre. A pesar de que fue clausurado, el empresario David Súal Guakil, miembro del Partido Verde, le valieron los sellos y siguió con la obra; en noviembre 2025, presentaron de nuevo el proyecto, aprobándose este 13 de marzo del 2026, con la única exigencia de que destinen 3 millones de pesos a trabajos de mitigación por los daños al ecosistema.
Así va dando tumbos la política ambiental; mientras tanto, en Veracruz se sirven no jaibas al Chipalchole, sino “Jaibas al Chapopote”. Así como.
Los propios pescadores se pusieron a limpiar el cochinero.
Dos tortugas golfinas muertas; también se mostró una de Carey.
El petróleo crudo les tapa las vías respiratorias, les quema los ojos y las membranas genitales. Si lo ingiere le provoca daños hepáticos y renales.
Una jaiba en chapopote.
Jaibas en Chilpachole. Platillo típico de Veracruz, aunque también se cocina en Escuinapa.
La Gobernadora Roció Nahle culpa a un barco de exploración de una empresa privada concesionada en 2013. En la imagen las distintas formas de explotación petrolera por plataformas flotantes, el de la derecha es un barco, uno similar a este pudo ser el causante del derrame. ¿Pagará por los daños? ¿Perderá la concesión?…

