SE MURIÓ JURGEN HABERMAS: ¿A QUIEN LE IMPORTA?.

Era un anciano casi centenario, nació en 1929, le faltaron tres años y cachito para lleger a los cien. Murió este 14 de marzo del 2026, tranquilamente en su casa a la orilla del Lago de Starnberg, a media hora de Munich. En 2007 estuvo aquí en Mazatlán, en noviembre, como participante del Congreso Internacional de Filosofía, organizado por el filósofo y poeta de la “Espiga amotinada”, Jaime Labastida. Al parecer no dejó ningún rastro memorable, no se le vió comiendo Ceviche de Sierra en alguna carreta, tomando una cerveza Pacífico donde El Chalío, ni paseando por el malecón. Claro, ya era un anciano de 78 años y venía precedido por la fama mundial de sus teorías de Acción Comunicativa, Democracia Deliberativa, la ética del discurso… Era ya el último sobreviviente de la famosa Escuela de Francfurt, que parió grandes filósofos.

En uno de sus textos “El Futuro de la Naturaleza Humana”, le entra a temas biológicos, tocó aspectos de Genética, fue una respuesta a la conferencia “Normas para el Parque Humano”, del filósofo Peter Sloterdisk, en la cual desliza la posibilidad que con las nuevas biotecnologías se mejore la raza humana mediante la manipulación genética; Habermás rechaza esa idea de Eugenesia Positiva de fabricar seres humanos a la carta por el sólo capricho de los padres.

Sobre el conocimiento decía que no es la mera representación mental de un objeto en el sujeto pensante; sino que es una construcción pragmática por medio del lenguaje; es decir, una discusión colectiva a través de la intersubjetividad del lenguaje. En términos de Biólogos: el conocimiento de la teoría de Evolución de Darwin, no eran las meras representaciones de los fósiles o la variedad de pinzones en la cabeza de Darwin; sino la argumentación y discusión mediante el lenguaje (hablado o escrito) con las subjetividades de los naturalistas, geólogos, criadores de palomas, etc, de su tiempo. El conocimiento es construcción comunicativa.

De lo anterior se desprende lo que Habermas llamó “La Ética del Discurso”, como llegar, sin trampas ni imposiciones, a la elaboración de un argumento consensado, válido para todos, en una dicusión colectiva. Las condiciones para eso son tres (1) Autonomía para expresar libremente los argumentos que reflejen mis intereses; (2) Simetría de las argumentaciones de cada miembro del grupo de participantes, no debe haber dados cargados y (3) Falabilidad del Consenso acordado, es decir, pueden surgir nuevas y posteriores argumentaciones que mejoren el acuerdo consensado.

En los tiempos actuales, la Ética del Discurso de Habermas, está destripada, no hay simetría, ya que el Imperio pone los misiles sobre la mesa de discusión y así no es posible llegar a ningún consenso. Murió el filósofo de la Democracia deliberativa, que rechazaba la idea de que los filósofos fueran gobierno; pero si que participaran en la vida pública en la construcción de los mejores argumentos para una vida lo más humanamente posible. ¿A quien le importa Habermas?. Son más importantes los misiles balístico de racimo, que las ideas de los filósofos. Amen.

Jürgen Habermas a los 85 años. Estuvo en Mazatlán en 2007, en Congreso Internacional de Filosofía, ya tenía 78 años y no hizo mucha química con el puerto. Es fama que los filósofos alemanes son serios y bastante complicados en sus argumentaciones teóricas, nada que ver con los franceses como Diderot, Voltaire, Montaigne…

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