EL PERRO TOGO Y LA VIDA PERRA DE LOS PROLES
El lunes 9 de marzo, a las dos de la tarde, un vetusto edificio en demolición por la Calzada San Atonio Abad, Colonia Tránsito, CdMex, se les vino abajo, sepultando bajo 12 metros de escombros a tres obreros, hicieron mal los cálculos, se les desplomó la planta baja y arrastró a los otros 4 niveles. Calcularon mal los tiempos y las consecuencias fueron fatales. Esas son las bajas de la otra guerra que libran los obreros de la construcción, los mineros en su frente de trabajo…
La Secretaría de la Defensa y la Marina, llevaron perros olfateadores para localizar los cuerpos, no la hicieron; pero el Comandante Vulcano de los bomberos de CdMex, llevó al Perro Togo, un Pastor Aleman Macho de 5 años, el primero que entrenan en esa corporación; su entrenador, Donovan, lo puso sobre los escombros y dio la orden: ¡Busca!. En 4 minutos ubicó al primero; cinco minutos despúes, marcó el sitio donde estaban los otro dos. Total, 9 minutos. Esto es importante, ya que Togo, si lo llevan a tiempo, puede localizar personas con vida y salvarlos.
Los obreros fallecidos fueron Marcelino Moreno, Iván Vega y Angélico Mejía, ninguno era chilango, provenían de Michoacán, Hidalgo y EdoMex; la Jefa de CdMex, Clara Brugada, no se preocupó por el traslado de los cuerpos, ya que lo haría la Empresa Privada que los contrató, identificada como DEMEC DEMOLICIONES, S.A. DE C.V. En lo que si hay que preocuparse es en:
(1) La empresa contaba con todas las medidas de seguridad;
(2) Había un Director Responsable de Obra (DRO), experto en demoliciones;
(3) Los obreros tenían vigentes todos sus prestaciones laborales, incluyendo un seguro de vida por trabajo riesgoso;
(4) La CdMex, dará apoyo legal a las familias para que la empresa otorgue las indemnizaciones correspondientes.
Un aspecto lacerante de la desigualdad en México, es que, en complicidad con las autoridades, un gran porcentaje de obreros (algunos analistas dicen que el 50%) son trabajadores en “Negro”, es decir, nunca firman un Contrato de trabajo y les niegan las prestaciones de Ley. Este puede ser el caso de la Empresa DEMEC.
Marcelino, Iván y Angélico, tenían más de 40 años, seguro erán los sostenes de sus familias en sus pueblo de origen; si no le dan apoyo a los familiares, se quedarán en el absoluto abandono. El Perro Togo cumplió con su misión, falta que el gobierno cumpla la de proteger a sus ciudadanos. Eso nomás.
Togo con Donovan, su guía y entrenador.
El edificio derrumbado. Sepultó a tres obreros; ahora falta investigar las medidas de seguridad y si los trabajadores cuentan con sus prestaciones de Ley. La empresa tendría que pagarles un seguro de vida a los familiares de Marcelino, Iván y Angélico.

