MÉXICO: BROTE BRUTAL DE MIL-MILLONARIOS
El siete de marzo se armó el mitote por la fiesta quinceañera de un nuevo rico de Tabasco, empresario petrolero (¿No será el dueño del barco que echó chorros de crudo en Veracruz?), según las notas de “Arsénico y Encaje”, como decía el olvidado columnista Héctor Díaz, cuando se refería a los desfiguros de los nuevos ricos; el empresario del hidrocarburo gastó 45 millones en la pachanga de su hija, con invitadas caras como las bellas Belinda y Galilea, también los cantantes favoritos de la chamaca: J Balvin, Xavi y Matute. Muy su dinero, que sale de donde decía López Velarde “y los veneros de petróleo el diablo”.
Tres días después, la Revista Forbes publicó la lista de los más rico del mundo, en ellos vienen 24 mexicanos con fortunas que van de 125 mil millones de dólares a mil millones de dólares; en total, sus fortunas suman 267 mil 300 millones de dólares; Elon Musk, el más rico del mundo tiene tres veces más, 839 mil millones. Por supuesto, estos ricos no hacen esos desfiguros de mal gusto, si acaso se cumplen algun caprichito, por ejemplo, Carlos Slim, invitó, en 2014, a Sophia Loren a festejar sus 80 años en la CdMex.
En 2021, según Martín Caparrós, en America Latina había 44 ricos con mas de mil millones de dólares, de esos, 14 eran mexicanos; ahora en 2026, según Forbes, tenemos 24 y sus fortunas han subido del 50% al 134%; nada más dos ejemplos: (1) Slim en 2025 tenía 28 mil millones de dólares; ahora en marzo 2026, tiene 125 mil millones dólares, subió 51%; (2) Germán Larrea tenía 28 mil millones dólares, hoy tiene en caja 67 mil millones dólares, un incremento de 134%. Ambos son cagadólares.
Es evidente que los tiempos de la 4T, han sido una verdadera “Jauja”, una brutal acumulación de riqueza en unas cuantas familias; claro, claro, dirán que en el sexenio del 2018 al 2024, se pasó de 52 millones de pobres a 39 millones; es decir 13 millones de personas resolvieron la incertidumbre de que comerían otro día. Lo cual es de reconocerse, aunque fuera de un millón; eso también lo hizo Lula en Brasil y Evo en Bolivia. ¿Esto es una justa distribución de la riqueza?.
Un oscuro personaje de la Corte Facista de Mussolini, Corrado Gini, matemático, afecto a las estadísticas, pasó a la posteridad con el invento del Índice o Coeficiente de Gini, que usan los sociólogos para medir la desigualdad, la injusticia social en un país, el valor va de 0.0 a 1.0. Si es de Cero, todos somos igual de ricos, si es de Uno, la riqueza estaría en manos de una sola persona. En México ese índice en 2016 era de 0.44 y disminuyó a 0.39 en 2024; en puntos porcentuales se dice que México tiene un índice Gini de 39%, según los Sociólogos, cuando el Gini está por encima del 40%, hay condiciones objetivas para que el descontento social derive en revueltas, rebeliones y porque no, en revoluciones; aunque nunca llegan las condiciones subjetivas para escribir las Tesis de Abril leninistas y tomar el palacio de invierno.
No vamos a negar ese avance, aunque no es un verdadero y justo reparto de la riqueza; es un programa de apoyo asistencial, que aunado con el aumento salarial, levantó de la línea de la pobreza a 13 millones de mexicanos; no se ha hecho ningún cambio en el aparato, en la estructura político y social que produce esos 39 millones de pobres que nos quedan y seguro pronto aumentarán; por tal, mientras llega el lobo de la Revolución, sería una desgracia histórica no aprovechar el actual consenso social que tiene el gobierno para profundizar en los cambios y disminuir esa grosera y abusiva acumulación de riqueza en unas cuantas familias; las medidas ya se han dicho y repetido muchas veces: (1) Una reforma fiscal progresiva; (2) Impuesto a las grandes fortunas (Zohran Mamdani, Gobernador de Nueva York lo tiene como política pública); (3) Suspender el pago de la deuda pública y con expertos nacionales e internacionales aplicarle una Auditoria forense para eliminar los prestamos leoninos adquiridos a la sombra de la corrupción neoliberal; (4) Promover la sindicalización de todos los trabajadores del país para que tengan salarios justos y prestaciones laborales a salvo.
La desigualdad en México nos viene de siglos. Hay que empezar a desterrarla. OK.
Portada del libro de Diego Osorno, aunque no es Biografía autorizada, es una de las mejores caracterizaciones de Slim, nuestro Rico Mac Pato que llegó de Líbano. En la imagen de 2010, en la Casa Blanca, invitado especial de Obama.
El Papá rico y la quinceañera. En la fiesta del siglo, no cualquiera se gasta 45 millones en una pachanga. Bien por él y la niña.
Belinda le canta las mañanitas…en inglés “of course”.
Inolvidable: su baile con J. Balvin.

