NO QUIEREN ORO, NO QUIEREN PLATA….

Solo quieren a sus hombres en casa. Asi imploran, así lloran, más allá de la orilla de la angustia, las madres, las esposas de los técnicos mineros levantados del Hostal “La Clementina”, de Concordia, Sinaloa, el pueblo de los raspados de leche quemada con ciruela del Agua caliente. Fueron 10, uno ingenieros, otros geólogos, operadores y personal de seguridad. Todos trabajadores de la Minera Vizsla Silver, capital canadiense, su dueño, Michael Konnert, un jóven empresario de 36 años, la fundó cuando tenía 27 años, a sabiendas que la serranía de Concordía está en el llamado “Cinturón de la Plata del Oeste de México” y que su nariz es sensible al olor de ese metal, se dejó venir a esta comarca; en 2017, olfateó terrenos y compró 7 mil hectáreas. El muchacho es lanza para el negocio.

Los trabajos de exploración lo confirmaron, en 2020, los geólogos le mostraron una hermosa veta argentina que daría plata de alta ley, cuando menos por 10 años y ganancias millonarias en dólares; se arrimaron más inversionistas, lograron la concesión de 30 mil hectáreas más y a pegarle, ya tenían la infraestructura de carreteras, agua, energía eléctrica y mano de obra barata; según la Empresa Minera, llevan 35 km escarbados y para 2027 piensan o pensaban, sacar las primeras relucientes onzas de plata.

¿Qué pasó?. Que Michel Konnert, habilidoso para los negocios, genio del “marketing”, olvidó un factor importante, en México, compiten dos soberanías, la positiva, representada, en este caso por Claudia Sheinbaum Pardo y Omar García Harfuch, y la negativa del crimen organizado, que tiene soberanía para matar y desparecer, es una soberanía difusa, no tiene un punto geográfico único, hay muchos “PedrosPáramos” en distintas regiones del territorio.

¿Que hizo el Pedro Páramo y su capataz Fulgor Serrano en la serranía de Concordia, la de los Raspados de Leche?. En la mañana fresca del 23 de enero, esperaron que el personal técnico de la Mina desayunaran y ahí mismo, en el Hostal La Clementina, donde se hospedaban, los levantaron, sin violencia, sin aspavientos y los tienen desaparecidos. Levantados y desparecidos, dos verbos sustantivizados que son una verdadera tragedia nacional.

El astuto empresario no denunció el ílicito, le importan más las acciones de la mina en la bolsa de valores Toronto, que la vida de los trabajadores; fueron las familias de los mineros desparecidos quienes denunciaron; la empresa lo hizo 5 días después, quizá esperando negociar un rescate con los secuestradores; pero tal vez ellos si quieren oro, si quieren Plata y también romper la piñata, es decir quieren ser Accionistas del negocio.

Mientras tanto…Ya han pasado 8 días, los primeros días son cruciales para encontrarlos con vida, la mayoría, sobretodo si son miembros de otra banda delicuencial, aparecen muertos, pero en este caso, los Levantados son personas de bien, trabajadores y técnicos de la minería, hay que mantener la esperanza y esperar un desenlace feliz. Ojalá y mañana domingo los regresen. No quieren oro, no quieren plata, sólo quieren a sus hombres en la casa.

Nueve de los 10 mineros levantados el 23 dé enero 2026. Tenemos esperanza que los regresen con vida, son gente de bien. Algún sustrato de compasión debe quedar en el alma de sus secuestradores.

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