POR UN OJO Y CASI LA VIDA
—— “La Diputada Ely Montoya está bien, perdió un ojo, pero esta bien; el Diputado Sergio Torres…Mejor, sigue entubado, pero mejor”. Son declaraciones banqueteras de un Gobernador Rocha, amuinado, cansado, dubitativo. Uno (o sea yo) se lo imagina harto, hasta la madre, de periodistas, columneros de portales (cómo éste, que no creo lo lea, ya le dijo a Felipe Guerrero que él no lee rollos); harto también de sicofantes que lo calumnian por las redes sociales. Quizá ejercer el poder cansa y fastidia, sobretodo cuando ese poder se le escurrió, se le volvió “Churpio” desde el fatídico 25 de julio del 2024. Él, estudioso del filósofo checo Karel Kosík, no ha aplicado la Dialéctica de lo Concreto, para entender el vericueto en que está metido; quizá despues, en sus memorias, si las escribe, develará sus angustias intelectuales. Porque el Dr. Rocha, a no dudarlo, es un intelectual, el primero que llega a gobernar Sinaloa.
Sergio Torres, es un Diputado de la oposición, ni mejor ni peor que todos los demás, cumple con su papel de crítico, un día acusa al Rector Madueña que cobró un aguinaldo 2025 de medio millón de pesos, otro avisa que se desparecieron del Zoológico de Culiacán dos hermosas jirafas; más adelante cuestiona el presupuesto de egresos del Gobierno Estatal y también los préstamos que solicita el Gobernador. Bien por el Diputado “Morrín”, alias que lo identifica con la plebe culichi y que no niega su origen: se desempeñó como barrendero en el Ayuntamiento de Culiacán, lider sindical de los trabajadores de ese Ayuntamiento (el poderoso STASAC), diputado local, diputado federal y alcalde de Culiacán todo con las siglas del PRI.
Hoy Sergio Torres, el popular “Morrín”, milita en Movimiento Ciudadano (MC) y como Diputado Local es la voz crítica y acusadora de un Congreso Estatal amancebado y amansado; no es de los grandes discursos de ideas, que ya no se usan en el parlamento mexicano, ya no llegan a esos curules diputados como Melchor Ocampo (también fue Biólogo, en su versión de Botánico), Guillermo Prieto o el Nigromante, ya no hay políticos de esos, que a uno ( o sea yo) lo ponen a pensar; si acaso lo fue Don Porfirio Muñoz Ledo. Pero en esa aridez ideológica, la voz de Sergio Torres le daba color al Congreso de Sinaloa, le ponía el cascabel al gato: ¿Porqué una UAS pobre y con eterna crisis financiera, su Rector cobra un aguinaldo de medio millón de pesos?; ¿Quién se robo, con todo y pescuezo, las jirafas del Zoológico?; ¿Por cuantos años se endeudará Sinaloa?, etc…
Por eso es una canallada el atentado contra Sergio Torres y su compañera de bancada, Ely Montoya; por supuesto que no están bien, la Diputada perdió un ojo y quién sabe cuantas secuelas llevará a cuestas; el Diputado sigue en coma, entubado y si las balas las tiene en el cerebro, Sergio Torres ya jamás será “El Morrín”. Esa es otra forma de morir.
¿Recuerda usted la escena del baile de Tango de Frank, el amargado Coronel, con la bella Donna, en la película Perfume de Mujer?. Es de Gardel, se titula “Por un Cabeza”, de eso me acordé cuando titulé así esta Cuartilla Lunática, porque estamos viviendo un verdadero tango del horror en Sinaloa.
Nos vemos en el plantón de apoyo a Sheila. El martes a las 10 de la mañana en la Fiscalía. Si nosotros nos apoyamos y queremos tendremos esperanza. Así es la Rosa.

