MARCO ERNESTO: EL HERMANO DESAPARECIDO
“Es posible que hayan perdido la brújula y hoy vaguen preguntando dónde queda el buen amor; sin zapatos ni domicilio, buscándo, buscándose en el amor”. Escribió Mario Benedetti por los desaparecidos del mundo. “Buscándose en el amor”. Esa frase es precisa y rotunda para describir el racimo de emociones que Mayté Aguilar, Maestra Normalista, ha experimentado en estos nueve meses que lleva buscando a su hermano Marco Ernesto; ese amor que es alegría de verse, compartirse; que no se da por deber, por obligación; “Lo que se hace por obligación, no se hace por amor”, escribió Kant, quizá Mayté supo de Kant en sus cursos de Filosofía de la Normal.
Mayté vivía y trabajaba en Tijuana, en cuanto le avisaron de la desaparición forzada de Marco, dejó todo, se vino a buscarlo “ buscándose en el amor fraterno”. Se llevan un año, crecieron, pelearon, jugaron, juntos fueron a la escuela; eso forjó un profundo amor fraterno.
Ha trajinado nueve meses, de la Fiscalía a la Secretaría de Seguridad y Tránsito de Mazatlán; en la primera, va y viene, la carpeta de investigación no se mueve ni medio renglón; la periodista Marcela Turati, a propósito de las Fiscalías dice que son: “fabricantes de la impunidad; artesanos de la incompetencia exquisita”.
En la segunda, después de tres meses, logró ablandar el corazón burocrático de los funcionarios y consiguió el apoyo del 30% del Sueldo de Agente de Tránsito de Marco, porque el niño, de 8 años, tiene la condición TDAH (Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad), no se puede dar pensión por viudez porque no hay muerto, tienen que pasar dos años. De que hay Instituciones voraces, las hay.
Mayté ha trabajado con el modo Luciérnaga: se prende y apaga; se apaga y prende. Se anima y desanima; pero siempre vuelve. Para reconfortarse, trabajó con un grupo de Buscadoras, agarró la pala, ha buscado en veredas, parcelas, manglares. “Por las noches oramos, rezamos mucho y el niño pregunta si con eso volverá su Papá”…
Se prende…se apaga; Mayté anda en modo “Luciérnaga”. Es el amor fraterno el que enciende la llama de la esperanza. Marco Ernesto: el hermano desaparecido.
Mayté, a punto de entrar en la Fiscalía a revisar los avances de la Carpeta de Investigación.2

