LA ANÉMONA QUE SALVA

En la evolución de los seres vivos, las anémonas son de las primeras formas vivientes donde las células forman verdaderos tejidos y órganos, todas son de vida marina y comparten con el grupo al que pertenecen (Celenterados) uno de los mecanismos de ataque y defensa más complejos del reino animal: en los tentáculos tienen células que disparan espinas (Nematocistos) cargadas de veneno, verdaderos misiles tóxicos que paralizan y matan, incluso a los seres humanos (como en el caso de algunas medusas o quemadores). Es precisamante esa sustancias tóxica y quemante, la que ha llamado la atención de Biólogos y Biomédicos, sobre todo la producida por 32 especies de Anémonas cuyos “misiles” van cargados de proteínas que destruyen las membranas celulares.

Una de ellas es la Anémona Sol o del Caribe, que vive y crece a sus anchas en las zonas rocosas y de arrecifes del Golfo de México, por ejemplo en Veracruz (no la tenemos aquí en Mazatlán). Esta Anémona produce una toxina ya identificada como una proteína pequeña y nombrada Esticolisina, los Biomédicos tienen rato estudiándola, han descubierto que tiene la bendita capacidad, muy especifica, de eliminar las células cancerosas que permanecen en reposo o “dormidas”, despues de los tratamientos de quimioterapia, esas células son las causantes de los rebrotes mortíferos del cáncer.

La Esticolisina se obtiene “ordeñando”, por métodos histológicos, los tentáculos de la Anémona, después se purifica, analiza a profundidad su estructura molecular y se procede a las pruebas de su acción biológica, ya se ha experimentado en animales de laboratorio (pez Cebra y ratones), a los cuales se les provoca cáncer (motivo de protesta del Movimiento Animalista), se les somete a quimioterapia y despúes se aplican diferentes dosis de Esticolisina, los resultados son asombrosos, la toxina solo destruye las células enfermas en reposo (en senecencia, dicen los Biomédicos), haciendo una limpieza profunda de células cancerosas.

Los Biomédicos y Bioquímicos, han logrado sintetizar la esticolisina, ahorita todavía no es un fármaco que pueda comprar en las farmacias, faltan dos fases: (a) la prueba pre-clínica con pacientes voluntarios y (b) producción comercial del nuevo medicamento. Por si le interesa, pongo la portada de la Revista “Nature Aging” de enero 2026 donde aparece el Artículo Científico, producto del equipo científico liderado por la Dra. Maria Ikonomopoulou jefa del Grupo de Venómica Traslacional del Instituto IMDEA-Alimentación de Madrid; eso de “Venómica”, no es más que el estudio de los venenos para usarlos en la fabricación de fármacos, la Dra. María también avanza en la investigación de la tinta del pulpo para combatir el melanoma. Bienvenida la Esticolisina y agradecimiento a los científicos y también a la Anémona Sol o del Caribe, que por cierto lleva el “alias” de Stichodactila helianthum. No hay de qué.

La joven y hermosa Dra. María Ikonopoulou, del IMDEA-Madrid, jefa del Equipo Científico que estudia la fabricación de medicamentos a partir de venenos (Venómica).

La portada de la Revista “Nature Aging”, de enero 2026, donde aparece el Artículo sobre la Esticolisina. Es de acceso abierto, la puede consultar en línea.

Está es la Anémona Sol o del Caribe, en los tentáculos lleva los nenatocistos que disparan los “Misiles” cargados con la toxina.

Diversidad de Anémonas de la zona rocosa de Veracruz, la primera (a), es la Anémona Sol.

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