DE BLINDADOS Y ROPONES
Los nueve ministros de la Corte; los “Nueve Magnificos de la Suprema”, quedaron embarrados y surrados por la compra de nueve Camionetas Grand Cherokee de lujo y después por la adquisisción de sus ropones ceremoniales. Las camionetas, con blindaje nivel 5 y el logo de la Suprema, tuvieron un costo de casi 3 millones de pesos cada una y los ropones, 23 mil pesos, de estos nada más se compraron 12, para seis ministros ya que Lenia, Loretta y Jasmín siguieron usando las mismas togas.
El todavía flamante Ministro Presidente Hugo Aguilar, se puso a explicar el asunto de los blindados. En realidad se renovó todo el parque vehicular del Poder Judicial de la Federación, con la compra de 571 vehículos, incluyendo los nueve de los Ministros de la Suprema, que son los únicos que se blindan. En total se gastaron 250 millones de pesos, parte del presupuesto 2026 aprobado por la Cámara de Diputados. El Ministro dice que con esos dejarán de rentar los vehículos y tendran un ahorro significativo.
La polémica fue por las nueve Grand Cherokee de lujo en 3 millones de pesos cada unidad, cuando ese poder federal ha insistido con la monserga de la Austeridad Republicana; el argumento fue que las camionetas recibidas ya eran modelos viejos del 2019, verdaderas “charchinas” que se les paraban en cualquier semáforo, además, el blindaje no era seguro. Por eso, calladitos hicieron la gestión y sólo despues de la compra les remordió la conciencia y sacaron a flote su espíritu republicano. Este lunes dijeron que siempre no, les hicieron “fuchi” a las comionetas y seguirán viajando en sus “supremas charchinas”. Lo malo es que al devolverlas ya estarán devaluadas y perderán un 20% de su valor, o sea, 600 mil pesos por cada camioneta, pero el dinero no es de ellos, es del pueblo.
El caso es que su Blindaje de Austeridad Republicana ha quedado abollado por las críticas del respetable, lo de los ropones es lo de menos; también salió a flote que el primero de septiembre del 2025, mismo día que Hugo Aguilar asumió la presidencia de la Corte Suprema, organizó un evento con jefes y chamanes indígenas, ahí con la mano derecha en el corazón, agradeció a Quetzalcoatl el poder recibido (¿no fue por las acordeones?), ese evento mágico-religioso, costo al erario un millón 200 mil pesos; luego ventanearon a la Ministra Loretta volando en primera clase rumbo a Costa Rica a inagurar el Año Judicial Interamericano… y el mitote siguió con el retrato al óleo que se mando hacer la Ministra del Pueblo, Lenia Bartres, por 40 mil pesos y luego ella dijo: “No sé…Yo no fui”.
Ministro viene del latín “ministri”, que signfica servidor o criado; en cambio Maestro, tiene la raíz “Mag” de Magisterio, de Magno, de Grande. Antes mucho antes, los Maestros, eramos más chingones que los ministros; lo seguimos siendo, sin toga ni carros blindados. Nomás.
Los nueve magníficos y fantásticos Ministros de la Corte (corte viene de cohors, significó corral y después evolucionó a “Séquito del Rey”), seis estrenaron ropón o Toga, cada uno costó 23 mil pesos, se hicieron doce.
El Ministro Presidente de la Suprema, se postra ante Quetzalcóatl para agradecerle el poder obtenido y pedirle ayuda en la resolución de las controversias constitucionales. Quetzalcóatl es el gran legislador.
En el otro bando, los que violan la Constitución, los que delinquen, invocan a Huitzilopochtli, el Colibrí Zurdo, Dios de la Guerra.

