EN LA COLA DEL PREDIAL

Lunes 9:30, la cola del predial serpentea en los arcos del Municipal; un hombretón corpulento, con el chaleco de la Oficina de Ingresos, nos ordena a gritos: ¡Péguense a la orilla, van a pasar de cinco en cinco!.

—”Este parece militar”. Comenta mi vecino de la fila. Y empieza a rezongar por el pago de este impuesto. El cual se cobre desde hace siglos, los aztecas lo hacían en especie, tributos, les decían; El Dictador Resplandeciente Santa Ana, fue el que tuvo la feliz ocurrencia de cobrar impuestos por la cantidad de ventanas, puertas, gallinas, gallos y caballos; ahora lo tenemos como obligación Constitucional en el Artículo 130: los ciudadanos debemos contribuir con el gasto publico.

Otra señor tercia en los rezongos, pero la plática deriva en el tema actual: Trump y Maduro.

—Estuvo cucándolo, muy machito y lo sacaron en calzoncillos.

—Si hombre. Cuando la perra es brava. Y saben porque los rusos tienen miedo y no hacen nada.

Y yo le pregunto interesado: ¿Oiga por qué?.

Voltea para todos lados y dice algo en susurro. ¿El qué?. insisto.

—El Californio. Es más poderoso que el Uranio, con un gramo pueden destruir medio mundo. Los gringos lo tienen, muy pocos lo saben, me lo dijo un Químico de Mazatlán muy prestigiado…

—¿El que fue Presidente Municipal?.

—No, no, ese no; ya murió.

El empleado de Ingresos, con vocación de Teniente, siguen dando órdenes: ¡Avancen, no se queden parados; ahí les puse sillas!. Todos sumisos acatamos la voz de mando del Mariscal del Predial.

El otro quejoso, como para sentar autoridad en el tema de política internacional, anuncia: “Yo soy abogado; pero como me interesaba conocer y entender lo que pasa en el universo y en mundo, hice un Doctorado en Ciencia Cósmica. A mí no pueden engañarme…

—¿Y que se estudia en ese Doctorado?.

—Pues mira: Teología, Astronomía, Astrología, Numerología….Y en eso, el Mariscal del Predial, pega el grito: ¡Otros cinco! Interrumpe la plática y pasamos sumisos a pagar el impuesto inventado por su Alteza Serenísima el Generalísimo Don Antonio López de Santa Ana.

Caramba. Lo que se aprende en la Cola del Predial.

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NOTA DE DUELO. Apenas veo la esquela que anuncia el fallecimiento del Profe Raúl González Návar; un académico de los de “antes”. De los que se entregaban con pasión a su labor docente y de investigación. Uno de sus últimos trabajos fue el libro: “Trabajo Social: Temas para la reflexión, investigación e intervención en la complejidad social”, Coordinado junto con mis amigas Lupita Pardo y María Luz Cruz-Torres de la Universidad de Arizona. La mazorca de la vieja guardia académica poco a poco se desgrana. Descanse en paz, el Profe Raúl.

La cola del predial serpenteaba en los viejos arcos del vetusto Palacio Municipal de Mazatlán.

Dr. Raúl González Návar. Descanse en paz.

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