EN DEFENSA DE LOS MURCIÉLAGOS
MURCIÉLAGOS Y VAMPIROS. La palabra Murciélago viene del latín vulgar Mur Coerum, ratón ciego; la plebe callejera pronunciaba de diversas maneras: murcego, morcego, murciégalo, hasta que llegó a nuestro actual murciélago. Los portugueses se quedaron con “Morcego”.
La palabra Vampiro, es de origen Servio, “Vam” sangre; “Pir” monstruo: Vampiro se le decía a los muertos que salían de la tumba a chupar sangre.
Así que murciélago y vampiro no es lo mismo. De las 1162 especies, sólo tres son hematófagas o chupasangre; el resto se alimentan de insectos, frutas, néctar y peces. Las tres especies bebe sangre viven en México: chinacate patas peludas, chinacate alas blancas y chinacate patas pelonas.
Así que no hay que confundir a los murciélagos con el Conde Drácula; Ramón Gómez de la Serna decía que “los murciélagos son el espíritu santo del demonio”. Cosas de sus greguerías.
LOS SERVICIOS AMBIENTALES. Por sus hábitos alimenticios son de gran importancia como polinizadores y controladores de plagas. Muchas plantas y cultivos agrícolas dependen de los murciélagos para su reproducción: agave, aguacate, nueces, pitaya, higos, dátiles, mangos y duraznos. El Murciélago güanero o tequilero (Tarida brasilensis), según calculos de agrónomos gringos, presta un servicio de control de plagas en cultivos de algodón y maíz, equivalente a 5 millones de dólares anuales. Otro plus, es lo que cagan, se le llama guano y se considera el mejor fertilizante natural del mundo.
SON PORTADORES DE VIRUS. Cierto, pero no todos, el más famoso es el de la rabia que transmite el chinacate patas pelonas; uno que generó pánico es el virus de Ébola, transmitido por tres murciélagos africanos y un virus que nos trajo locos, el COVID. En un reciente artículo de la revista “Nature Communications” (diciembre 2024) de la Microbióloga Alicia Latinne de la Universidad de Lieja Bélgica), describe la transmisión de este virus en el murciélago Herradura.
LOS DE SINALOA. El Biólogo Ricardo Aguilar Romero, nos hizo el favor de darnos a conocer los murciélagos de la sierrita de Navachiste, en el hoy municipio de Juan José Ríos. Allí, en la cueva del “Cerro de Arena”, viven un millón de chinacates de 5 especies, 4 comen insectos y una es frugívora. Para que se dé una idea de la importancia de esta colonia de chinacates, en una ronda nocturna consumen una tonelada de insectos. Un solo animal se engulle 1200 mosquitos en su turno nocturno.
Otra famosa cueva de murciélagos es la del Mavari, al norte de Topolobampo, es una cueva de maternidad o lactancia. En mayo llegan 25 mil hembras preñadas, ahí paren y alimentan a sus crías, todas las noches, salen 25 mil mamás-murciélagas a conseguir la comida y producir la leche vital para sus crías, que dejan colgadas en racimos en las paredes de la cueva. El misterio es como cada madre identifica a su bebé para darle chichi.
También me informan que en la Meseta de Cacaxtla, hay una cueva de murciélago tequilero, pero no precisaron el sitio.
El Biólogo Ricardo, en su investigación, encontró que de 422 ejemplares capturados, solo siete dieron positivo al virus de la rabia. Nada para corrrer, pero de todos modos recomienda un protocolo de manejo, ya que de esas cuevas se extrae güano-fertilizante para su venta.
¡Cuidemos a nuestros murciélagos!.
Al atardecer, de la Cueva del Cerro del Maviri, salen 25 mil murciélagas, todas son hembras, salen a conseguir el sustento para amamantar a sus crías, cada hembra tiene una, las dejan en racimos, parchadas en la pared de la cueva (Foto de la Bióloga Daniela Cafaggi).
El aviso de la cueva del Maviri. Las murciélagas usan el sitio como Cueva de Maternidad o Lactancia. Llegan en mayo, paren y durante 6 meses amamantan a sus crías y migran.
Una percha de crías y mamás murciélagas. El misterio es como identifican a su cría después de volver de la cacería nocturna. Cada hembra madre debe darle chichi exclusivamente a su bebé; si es depredada por un Tecolote, halcón o víbora, la cría muere de hambre.

