EL GRILLO TUNCO

Entró por una rendija de la ventana del baño que da a la azotea; seguro venía del jardincillo vecino, el de una pareja de ancianos canadienses, tienen una enredadera que trepa y trepa desaforada por la pared.

Empezó a “cantar” en la madrugada, sus estridulaciones estridentes retumbaban en toda la casa.

—Es un macho que reclama hembra y debe ser grande. Pensé.

Eran las tres de la mañana, hora del café, ubiqué el canto en el baño y ahí estaba agazapado en una esquina. Con la luz encendida dejó de “cantar”, pero al no percibir peligro volvió a su serenata sexual, levantaba su par de alitas delanteras y las frotaba, no se ve, pero una tiene la orilla dentada y la otra su borde es rígido, funciona como el Güiro y de ahí sale su “canto”, la hembra, que no canta, por el volumen de la tonada, calibra el tamaño del galán y decide si le conviene darle el sí.

Mi grillo invasor medía unos 5 cm y en verdad su canto era de roquero pesado, noté que venía “Tunco”, como el Maclovio, le faltaba una de las patas saltadoras, con las pequeñas camina y escarba. ¿Cómo la perdió?.

Sus enemigos naturales son los alacranes, arañas, campamochas (mantis), sapos, ranas y aves; pero esos no lo mutilan, se lo comen, los grillos son apetitosas cápsulas de 64% proteínas y 19% lípidos, con aminoácidos “Gourmet” como la lisina, metionina y arginina.

Lo más seguro es que su pata mocha de pirata jardinero, se deba a una riña con otro macho por los amores de una hermosa hembra del jardín vecino, motivo también de su huida y la balada tempranera de amor perdido.

Intenté capturarlo para llevarlo a su territorio, pero con agilidad inusitada se escabulló por la rejilla del sumidero. Es un grillo en desventaja, ya que está mutilado y los adultos no regeneran sus apéndices perdidos.

Dejé en paz a este insecto Inventor del Güiro, Precursor de los chirrines y cantor de amores (y pata) perdidos. Que el Santo de los grillos lo proteja.

El grillo tunco de la madrugada. Llegó sin una pata saltadora, seguro la perdió en una batalla de cortejo sexual con otro macho y derrotado subió por una enredadera vecina. Canto su desolación toda la madrugada. No había nada que hacer, desconocemos cómo se arreglan los amores de grillos enamorados.

Arriba el macho (a); abajo la hembra (b). La hembra es más grande que el macho, porque lleva un segmento más, donde guarda los huevecillos fecundados por el macho.

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LA MEDALLA TRUMPEADA