LA INDOLENCIA VIAJA EN BICICLETA
No podían ser más obvios e insensibles, tanto el Gobernador de Sinaloa como la Alcaldesa de Mazatlán. En la madrugada alta, pasaron por los puentes peatonales donde MADRES buscadoras colgaron lonas con sus “Memorias de amor y carne”, no es publicidad, son avisos esperanzadores para encontrarlos; se fueron sin despedirse, sin el último abrazo, sin el último beso.
Esas lonas irritaron a las autoridades. Da lo mismo si lo hicieron ellos o le avisaron al “dueño”de los puente (¿cuánto falta para que también vendan las calles?). De inmediato fueron retiradas, que no las vieran los 1200 ciclistas que pasarían por esas rutas. ¡Horror, en Mazatlán hay desaparecidos!.
En su lógica, importa más, mucho más, un cuarto de hotel ocupado, un antro lleno; que una madre implorando por su hija, su hijo…
Esa es la constante en todo el país, negar el monstruoso y aberrante problema estructural de las “Desapariciones”; en el trimestre de Agosto a octubre del 2025, se acumularon 5 mil personas desaparecidas. El viernes 4 de abril 2025, Olivier de Frouville, presidente del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU (el CED), por primera vez en Asamblea de la ONU puso a discusión el tema . Señaló que en México la desaparición forzada ocurre de manera "generalizada o sistemática en todo el territorio". Propuso activar el procedimiento previsto en el Artículo 34 de la Convención Contra la Desaparición Forzada que obliga al Gobierno a entregar un informe detallado y objetivo de este lacerante problema.
Por supuesto que la Secretaría de Relaciones Exteriores respondió de inmediato que no existen esas desapariciones "generalizada o sistemáticas” y que el Estado no es el agente “Desaparecedor”. El punto lo deja claro Erika Guevara Rosas, Directora del Programa de Amnistía Internacional para América: “La incapacidad del gobierno mexicano para llevar a cabo investigaciones mínimamente adecuadas sobre las desapariciones pone en grave peligro a miles de personas”. Las Madres Buscadoras afirman que el contenido de las carpetas de investigación es lo que ellas han logrado indagar.
Hace unos días, el 25 de octubre, marchamos por el malecón junto con una contingente masivo de madres y familiares de desaparecidos, la marcha fue convocada por Brenda Valenzuela, madre de Carlos Emilio, que se esfumó al entrar al baño del bar Terraza Valentino; se hizo una parada en la explanada de “Las Letras” y desplegaron las lonas en el piso, sin darme cuenta, pisé la de una muchacha, su Madre de inmediato me llamó la atención: “Estas pisando a mi hija”. En efecto, las lonas son las bandera vivientes de la lucha por sus desaparecidos; son la esperanza de encontrarlas vivas.
Retiraron 24 lonas del Colectivo “Voces por los Sin Justicia”, sino hacen nada, cuando menos dejen que otros hagan. Devuelvan las Lonas, simbolizan mucho, son la memoria viva de sus hijas, hijos, hermanos. La Indolencia viaja en Bicicleta en el “tour” de los desaparecidos. Punto.
Amarrando su lona en un puente peatonal.
El festejo y la indolencia perversa.
Las lonas de la esperanza. No son publicidad, son memoria de amor.
El “tour”. Los castos ojos de los ciclistas no podían ver el “bochorno”de los desaparecidos.

