Y DON RUFFO LLEGÓ CANTANDO EL CABALLO BLANCO
Y como el Caballo Blanco de José Alfredo “No quiso echarse hasta ver ensenada”. Así lo hizo y cantó Ernesto Ruffo Appel, después de recorrer 2735 km desde Almoloya de Juárez, Estado de México, hasta Ensenada, Baja California; a veces esposado, a veces no, según el humor de sus custodios, soldados patriotas de la Guardia Nacional. 40 horas de viaje, con paradas “técnicas” pa´miar. Según le recordó su recorrido de cuando era estudiante del Tec. de Monterrey.
Después de una vida exitosa en los negocios y en la política, como militante del PAN (La “ruffomanía” en 1989, lo llevó a conquistar la primera gubernatura de oposición), hoy con 74 años de edad, divorciado poco después de terminar su periodo de gobernador (el poder político vuelve sexi y deseable a las personas), esa misma vida le cobró la factura con 72 días en la prisión de Almoloya, la más estricta del sistema carcelario mexicano, donde encierran a los delincuentes más peligrosos. A los 37 años Gobernador; a los 74 preso por huachicol.
20 horas de aislamiento total y cuatro horas de patio. Comentó que en los pasillos, los presos le daban carrilla, le preguntaban. ¿Y el Moooya?. En alusión a Rocha Moya.
También tuvo la oportunidad de platicar con ilustres inquilinos que vacacionan en ese lugar, por ejemplo: Mario Marín “El Gober Precioso”, César Duarte, Ángel Aguirre…Todos preocupados por el bienestar de los más jodidos y con planes futuros para buscar la prosperidad de México. Claro, eso cuando salgan de Almoloya y si acaso todavía les queda futuro.
Ernesto Ruffo Appel fue acusado de “Huachicolear” en su empresa INGEMAR, S.A. de C.V., cuyo giro es importar y distribuir combustible (gasolina, diesel), vinculado a proceso, prisión preventiva en Almoloya, por presunta participación en delincuencia organizada, contrabando y delitos en materia de hidrocarburos.
La defensa argumentó vejez patalógica o selenidad, es decir “viejo enfermiso” (lo contario es senectud, también viejo, pero sano, con las facultades mentales y físicas a salvo), por lo que el juez, en modo humanitario, le concedió el beneficio de la prisión domiciliaria.
Al parecer las 40 horas de travesía lo revitalizaron, llegó sonriente y cantando el corrido del Caballo Blanco. Se le quitó lo seníl y recuperó la senectud. Milagros de la justicia selectiva.
—¿Cómo está la comida en Almoloya?. Le pregunta un reportero.
—Espantosa. Bajé seis kilos. “Es la dieta Almoloya”. Dijo, feliz de estar en la casa que fue de sus padres, lugar donde cumplirá el arresto domiciliario ordenado por el juez: “El patio será mi cárcel”. Declaró de buen humor.
Su hija Verónica Ruffo, fue la más activa de la familia, denunciando y exigiendo la libertad de su padre, a quien definía como Preso Político, incluso, como ambos tienen la doble nacionalidad gringa-mexicana, pidió apoyo al gobierno de EEUU.
En 2018 Ruffo brincó de Senador a Diputado Federal, ahí lo conoció Maximiliano Ruiz, también Diputado Federal y según me contó, lo dejó impresionado la sabiduría del viejo panista, de tal modo que al integrarse la Comisión de Pesca, con Max en la Presidencia, Ruffo fue nombrado Presidente de la SubComisión para la Investigación de todos los mares de México. Era evidente que Ruffo ejercía influencia, algo le quedaba de la ruffomanía.
Hoy es un político-empresario sometido a un proceso judicial. Su inocencia o culpabilidad se resolverá en los tribunales, pero seguro que no volverá a pisar la cárcel.
Hay privilegios que no mueren y abusos que perduran; sino vea el caso de los dos modestos entrenadores de futbol de Mazatlán, Dagoberto Tejeda y Cuauhtémoc Peña, detenidos por la Policía “Harfuch”, acusados de peligrosos sicarios y recluidos en la cárcel federal de máxima seguridad en Guasave, cuando todas las evidencias de su historia de vida es la de dos personas honestas, intachables, dedicadas a su pasión: la enseñanza del futbol. Cumplen ya 6 meses en prisión preventiva.
Así son los renglones torcidos de la justicia.
Y Don Ruffo llegó cantando el Caballo Blanco.
Ernesto Ruffo y su hija Verónica, en su llegada a Ensenada, flanqueados por dos malencachados soldados de la Guardia Nacional. El aire de Ensenada lo curó; recuperó la senectud.
Verónica Ruffo, desplegó intensa actividad para la liberación de su padre. Aquí en una conferencia de prensa, con su padre en la pantalla.
Ernesto Ruffo Appel es designado Presidente de la Subcomisión para la Investigación de litoral del Pacífico, Golfo de México y el Caribe. Lo acompaña Maximiliano Ruiz y toda la Comisión de Pesca. Tiempos felices. ¿EQué resultados hubo?. Vaya usted a saber; pero es evidente el empaque y presencia política de Don Ruffo.
Los Profes Dago y Temo cumplen ya seis meses de su pesadilla carcelaria. La policía Harfuch, en un operativo policiaco confundió el carro de los profes con el de unos sicarios en fuga, fueron detenidos y vinculados a proceso por posesión de droga, armas y cartuchos. Llevan seis meses recluídos en la cárcel “La 300”de máxima seguridad. El 7 de septiembre del 2026 se llevó a cabo la última audiencia de investigación complementaria y las autoridades no han informado nada.

