OHUIRA EN LLAMAS
Salimos de Mazatlán en caravana el sábado a media mañana; en Guasave, cargamos energía en “Mariscos Don Ramón”, una cocina fundada por Don Ramón, mi padre, que tiene más de 60 años de tradición. Siempre recuerdo a Don Ángel Galván, Director del Periódico “La Escoba” que cada viernes se zampaba dos enormes pargos fritos, medio kilo de tortillas y dos cocas. El viejón Nomás bufaba de contento.Todo cortesía de la casa. “La Escoba” era una mecha ardiendo, mejor estar bien con Don Ángel.
En Mochis nos esperaban los compañeros Esther y Enrique, incansables en la agitación y organización del Movimiento Aquí No; recién estuvieron en Monterrey y formaron un embrión de Aquí No- Monterrey; brincaron a la CdMex para la protesta frente a la Embajada Alemana contra la planta de Amoniaco y se vinieron de volada para estar en la marcha de este domingo 7 de junio.
Enrique, bajo la mirada correctora de Esther, nos hizo un resumen de la situación actual del conflicto, a partir de una serie de preguntas que preparó Julio Rivas, compañero creador de contenidos, miembro caravanero.
Tomamos café con pan y salimos rumbo al campamento de resistencia, frente a las puertas del Recinto portuario en Topolobampo, instalado ahí para impedir que salga el segundo reactor (monstruo, misil, ataúd de la muerte). Así lo llama la raza.
Llegamos a Topo, pardeando la tarde, el Campamento de Resistencia “Felipe Bachomo” (bautizo de “La Cuartilla”), era un verdadero enjambre de actividades:
(1) una pandilla de jóvenes artistas pintaban la Bahía en una manta, con el Delfín “Pechocho” como figura central; mi hija Frida hizo una sirena y un pequeño camarón.
(2) una banda de rockeros cantaban sus propias composiciones, que eran historias de vida; Nicole, una chica de cabellera enchinada, cantó baladas tristes acompañada de un Ukelele.
(3) la cocina era un bullicio y un ejemplo de solidaridad: llegaban con ollas de tamales calientes, burritos de machaca y marlin, nosotros aportamos charolas de pan que en cuanto se pusieron en la mesa, desaparecieron, pero de inmediato apareció un señor con una canasta rebosando de “Ojos de Pancha”.
—“En la madrugada habrá menudo”. Me dijo una señora.
Divisé a Felipe, mi Gobernador Cobanaro de Ohuira, lo saludé y pregunté por un tal Pepe Terrazas, que nos llevaría a un depa. Se hizo el contacto, fuimos y volvimos al campamento.
Ya de noche plena, en modo desvelo, mientras preparaba un café, escuché el grito: ¡Gildardo!. Era nuestra querida compañera Claudia, una de las comandantes del movimiento y que junto con Melina, me han enseñado el valor de la dignidad y honestidad en la lucha popular; también de la valentía sin imprudencias y de la terca terquedad revolucionaria.
En verdad El Campamento de Resistencia “Felipe Bachomo”, es un ejemplo de enseñanza comunitaria, que permanecerá mucho tiempo en la mente de yoremes y topeños. Con el paso de los años dividirán el devenir en antes y después de la lucha contra el monstruo de Amoniaco, aquellos días en que llegó gente sombría de corazón amargo a estas orillas del mundo, soleadas y luminosas, como lo son Ohuira y Topolobampo. “Una joya del universo”, dijo Doña Lourdes Arellano, en el mitin de Mazatlán.
Ohuira en llamas ante gente de alma sombría y corazón amargo, que vino a sembrar vientos de tragedia en un lugar soleado. Los venceremos.
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ALERTA EN OHUIRA. Ahorita a las 5 de la mañana de este martes, un grueso contingente se movilizó del Campamento de Resistencia a la entrada de GPO, ya que viene un grupo de hombres de maletín, según a practicar una Auditoría Interna a la empresa. La raza se trasladó al sitio para que también auditen el rechazo absoluto de las comunidades.
Pintores en acción. Frida colaboró con una Sirena.
Nicole. Baladas tristes con el Ukelele.
El imaginario colectivo: la traición de Rocha y Bárcenas. El primero fue un activo promotor de GPO, lo hizo con el entusiasmo propio de todo renegado de la izquierda, como para decir “Véanme, ya cambié. Soy de su bando”; la segunda, Doña Bárcenas, de SEMARNAT, se negó a dialogar con las comunidades yoremes directamente afectadas y ahora dice, sin rubor, que la planta de amoniaco “Es un hecho consumado”, nada se puede hacer.
Enrique Ayala en el mitin frente a la embajada alemana en CdMex.
Hasta Don Alberto Kinsey Owen, fundador de la Colonia Socialista en Topolobampo, señala con su dedo índice el rumbo para Europa, como diciendo: “Aquí No, llévensela para Alemania”. Dedo de piedra, papel de viento, avísenle al mundo que aquí no queremos la planta de amoniaco.

