MIS VECINOS: LOS VIAJEROS
Dice el olvidado José Camilo Cela, que los libros de viajes son de “andar y ver”. Y eso hacen muchos viajeros: caminan, ven y algunos lo escriben, reflexionan, entrevistan a gente sencilla, a personajes, visitan museos, mercados…A veces no solo describen, sino que como pintores impresionistas, registran los efectos de eso que ven, siguiendo el consejo de Mallarmé a Monet: “No pintes el objeto; sino el efecto que produce”.
Quizá unos de los mejores viajeros-escritores sea Cees Noteboom, su “Desvío a Santiago”, es un fascinante recorrido por España; también Claudio Magris, con “El Danubio”, siguiendo ese río azul viajamos por Europa Central; o “El Viajero Sedentario” de Rafael Chirbes, postales literarias de las ciudades del mundo, incluye Guadalajara y Puerto Vallarta.
Y si de América se trata, la Rosa Regás y Pedro Molina, escribieron “Los Volcanes Dormidos”, un recorrido por todo el reino de Centroamérica; o el excelente ensayo de Martín Caparrós “Ñamérica”, un viaje sociológico.
Robert Louis Stevenson, viajero de los mares del sur. Decía “Yo viajo por el viaje en si mismo. Lo grande es moverse”. A lo mejor no todos comparten esa idea del autor de “La Isla del Tesoro”, ya que viajar es también reflexionar e intentar entender otras culturas, otras costumbres; probar sabores diferentes, oler flores exóticas, mientras no sean carnívoras. En fin, esta larga introducción es para avisar, que una mi vecina, la querida maestra Luzma, viajera también y la más gregaria, las más amiguera de la cuadra, visitó a unos nuevos vecinos que hacen parada estacional aquí en el Puerto, compraron casa en la esquina, junto al parque de Las Casuarinas, donde cantan los chanates, Cenzontles, Calandrias y se escucha el tamborileo del pájaro Carpintero.
Es una pareja de jubilados que un buen día decidieron recorrer el mundo y lo han cumplido con singular afán, para 2024 y 2025, han recorrido 46 países en 4 continentes: América, Asía, África y Europa. Y avisan que este 2026, planean viajar a Australia y la Antártida. El vértigo del viaje, El Síndrome de Marco Polo.
Eso lo supe porque la Maestra Luzma me prestó el libro “Remembranzas e Impresiones de un viajero”, del Dr. Roberto del Río Soto, donde narra las vivencias y aventuras, junto con su esposa Bertha Alicia, en sus viajes por Los Emiratos Árabe Unidos, el Sudeste Asiático, España y Marruecos.
Con una enorme economía del lenguaje, el Dr. Roberto hace una síntesis de la historia del país, las relaciones de poder, los grupos étnicos dominantes; aplaude los avances; pero rechaza lo negativo, por ejemplo, lo tardado de los trámites migratorios en el Aeropuerto de Bali.
Se asombran, él y Bertha Alicia, del impresionante desarrollo de Dubái, uno de los Centros de negocios más importantes del mundo, con su arquitectura vertical futurista, en la cual, comenta con orgullo, participa un Arquitecto mexicano, Fernando Donis, de aquí cerquita, de La Paz, BCS, una de sus torres, la Dubái Frame, obtuvo el más prestigiado premio de Diseño; también ha construido el Aeropuerto de Araba Saudí.
En Indonesia, entraron por Bali, una de las islas del enorme Archipiélago. Ahí, dice el autor, “me volví millonario en cuestión de minutos”. Resulta que por un dólar americano daban 15 mil rupias, El Doctor cambió 300 dólares. En Bali, conocieron el café más caro del mundo, el Kopi Luwak. En las granjas cafetaleras de Bali, viven unos pequeños mamíferos llamados Luwak, parecidos a los Mapaches, se alimentan de la pulpa de la cereza y excretan, en 24 horas, el grano de café, al cual las enzimas digestivas del animal le han eliminado lo amargoso, lo tuestan y sale el café gourmet: “Y bien, compramos dos bolsitas de 50 gr cada uno del café denominado Wild Luwak”. Visitaron las terrazas arroceras y degustaron el platillo tradicional de Pato con arroz.
En Singapur, “La Ciudad del León”, les impresionó la disciplina y civilidad “Está prohibido mascar chicle”. Escribe. En efecto, el Gobierno emitió una ley que prohíbe la venta, importación y distribución de la goma de mascar, porque la pegaban en las puertas del metro, en los cines, en las escuelas.
A España la trata con mucho cariño; pero da la impresión que Marruecos no fue lo que esperaba, si bien describe con sobriedad la arquitectura de las mezquitas, lo sabroso de las comidas y presume que fue atendido en el mejor baño turco de Marruecos, donde lo trataron como un verdadero Sultán, se filtra entre líneas, la percepción de que no volvería a ese país.
Es un gusto tener vecinos viajeros, a quienes he conocido y compartido sus viajes a través de la magia de su libro.
Mis vecinos: los viajeros.
El libro del Dr. Roberto del Río Soto y su compañera Bertha Alicia. Decidieron viajar por el mundo y lo están haciendo; padecen del Síndrome de Marco Polo, pero sin idealizar los países que visitan. Ya se preparan para Australia y la Antártida.
Cees Noteboom. Con mucho, el mejor Escritor viajero, sus viajes por el mundo son casi novelas.
Un viaje por Europa Central, siguiendo el curso del Danubio.
Postales literarias de muchas ciudades del mundo, incluye Guadalajara y Puerto Vallarta.
Un viaje maravilloso por Centroamérica, desde la sufrida Guatemala hasta Panamá

