LA CARTA QUE NO QUIERO ESCRIBIR por Karlos Gámez
LA CARTA QUE NO QUIERO ESCRIBIR por Karlos Gámez
No quiero tener que sentarme algún día frente a mi hija y decirle:
"Mija, antes aquí había una bahía preciosa. Había camarón, había manglares, había aves. Tu bisabuelo pescó aquí toda su vida. Pero lo dejamos destruir."
No quiero esa conversación.
Por eso hablo hoy. Por eso comparto. Por eso pido apoyo.
Porque el daño que la planta de amoniaco le hará a la Bahía de Ohuira no se mide en años. Se mide en generaciones. Y la generación de nuestros hijos será la primera en vivir sin lo que nosotros tuvimos.
A menos que actuemos ahora.
Un genial trabajo de la artista plástica Elisa Ramírez. El Pechocho es un delfín que vive en un rincón estuarino de Topolobampo, se ha convertido en un emblema del Puerto, es amigable, se deja acariciar, juguetea con los visitantes; cuando ya está molesto y no quiere interactuar con las personas, nada al fondo del estero y emerge con una rama en la boca, con lo cual les dice: “Ya estuvo, estoy molesto, vayánse”. En la imagen se muestra al Pechocho encabronado porque GPO quiere destruir su hogar de 30 años.

