LA ANTROPOLOGÍA DEL AMONIACO

En noviembre del 2018, se publicó en “Journal of Cleaner production” (Revista Producción más Limpia) de la Editorial Elsevier, un Artículo científico sobre el impacto ambiental de una Planta de Amoniaco en la Bahía de Ohuira (abajo pongo una foto con la portada, el título completo del Artículo y su resumen), uno de los 8 autores es el Dr. Carlos Karam Quiñones, que en ese año era el Director de Instituto de Apoyo a la Investigación y la Innovación, del Gobierno de Sinaloa (hoy la dependencia se llama CONFIE).

El Ingeniero José Luis Luna, doctorante del Programa Sustentabilidad y Recursos Naturales de la Universidad Autónoma Indígena de México (UAIM), nos hace el favor de refrescarnos la memoria, haciendo una disección de ese luminoso artículo, que quizás sus iluminados autores desearían no haber publicado nunca.

Ahí se describe y explica que la Planta de Amoniaco provocará severos daños ambientales y económicos a la Bahía de Ohuira y Topolobampo:

(A) el bombeo de agua para enfriar la Fábrica y su descarga caliente en forma de salmuera, eliminará el plancton y las formas larvarias, nada más en camarón, calculan la disminución en 62.7 toneladas por año. Súmele lo de peces, jaibas, almejas, ostiones…

(B)Advierten que la Bahía de Ohuira se convertirá en un anti-estuario, es decir, en un ecosistema súper salino donde pocas especies sobrevivirán.

(C) Un accidente, un error técnico, una falla por fuga, fenómeno natural (huracán, terremoto…) o explosión, será fatal para la población y la vida silvestre. Sería un “Chernobyl” versión Ohuira.

Eso lo afirmaron en 2018, usted puede consultar el Artículo en la Red; pues bien, hoy 2026, cuando menos tres de sus autores, reniegan de esos resultados y hablan maravillas de la Planta de Amoniaco, a la cual conciben como una bendición para Sinaloa.

El propio Dr. Karam, coautor del Artículo, reunió a los “Illuminati” de la región, como parte de la campaña mediática para descalificar el movimiento de protesta en defensa de la Bahía de Ohuira.

Desconocemos porque esos científicos cambiaron de riel, quizá sean los efluvios amoniacales de la transnacional GPO-PROMAN; daños colaterales en mente y estructura cognitiva; que no solo se han generado en la comunidad científica.

Estudios antropológicos y Sociológicos, muestran que la llegada de una empresa transnacional a una población, de inmediato rompe, fragmenta la vida comunitaria, genera enconos y enfrentamientos entre la misma población e incluso en las mismas familias. Es una estrategia para exprimir los recursos naturales, sea agua, bosques, minerales, etc. Terminan y se van, dejando el cochinero, más miseria, más pobreza.

Eso estaba ocurriendo en las comunidades Yoremes de la Bahía de Ohuira; pero hoy, ante las evidencias del inminente riesgo de la destrucción de su cultura, sus tradiciones, su territorio vital, han recuperado el espíritu de unidad y como un sólido sujeto social enfrentan al monstruo GPO-PROMAN y sus vergonzantes cómplices.

Ya lo dijo una mujer Yoreme: “No hay India más brava, que la India que defiende su tierra y su territorio”.

Ojalá que esos iluminados investigadores recuperen la cordura epistemológica y enfoquen sus saberes en la construcción de programas viables para rehabilitar el litoral sinaloense y recuperar las vigorosas poblaciones de camarones, los temblantes cardúmenes de peces, los bancos de ostiones y callos de hacha, las bandas de aguerridas jaibas. Sinaloa pueden ser una potencia pesquera mundial, sin necesidad de industria petroquímica que venga a envenenar nuestras costas. Ojalá que las emanaciones amoniacales de GPO-PROMAN, no hayan amargado sus corazones.

LA ANTROPOLOGÍA DEL AMONIACO.

El Dr. Carlos Karam, jefe de la dependencia de la burocracia gubernamental encargada de la Investigación científica e innovación en Sinaloa (CONFIE), reunió a las mentes brillantes de la región para decir lindezas de la Planta de Amoniaco y denigrar al movimiento en defensa de la Bahía de Ohuira; ese mismo señor, junto con otros dos asistentes a la reunión, publicaron un Artículo científico donde documentaron los severos daños ecológicos y económicos que provocaría esa misma planta de Amoniaco. Algo los hizo cambiar de opinión, quizá recibieron emanaciones amoniacales que perturbaron sus neuronas. Vaya usted a saber, los designios del Señor son inescrutables.

Portada del Artículo, el título con los ocho autores y su resumen. Hoy reniegan de sus resultados y se suman sumisos al coro de “Masiosares”.

Este es el mapa de la zona de estudio. Incluye: Ohuira, Topolobampo y Santa María, que forman un sistema Lagunar registrado en el convenio internacional RAMSAR con el fin de proteger su alta biodiversidad.

Las comunidades Yoremes, ante la amenaza y el peligro inminente, se han constituido en un poderoso Sujeto Social, dispuesto incluso a dar su vida por la defensa de su territorio y la Bahía Encantada. En la foto, una de las ramadas del Campamento de Resistencia y Lucha del Movimiento ¡Aquí no!

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KARAM Y LOS AMONIACOS