KARAM Y LOS AMONIACOS
Este día 30 de junio, la Presidenta Claudia le declaró la guerra a las comunidades indígenas Yoremes que viven en las orillas de la Bahía de Ohuira y canceló toda posibilidad de diálogo al avalar la cadena de corrupción con la que se ha desarrollado el proyecto de la Planta de Amoniaco de la transnacional GPO:
Construirla en un humedal RAMSAR, protegido por su Biodiversidad.
Convertir el humedal en tierras de agostadero pobre ( esto se hizo en el Registro Agrario Nacional (RAN) por influencia de Labastida Ochoa, asesor del Proyecto.
Destruir 26 hectáreas de manglar, especies protegidas por la NOM-059.
Escriturar un polígono propiedad de la nación a particulares (GPO se ha amparado para que no revisen la situación legal de “sus” predios).
No reconocer los resultados de más de 30 años de investigaciones ambientales en la Bahía de Ohuira por el CIIDIR-IPN, realizadas por la Dra. Diana Escobedo.
Iniciar la construcción de la Planta de Amoniaco en 2013, sin la consulta previa a las comunidades indígenas. A la cual fueron obligados por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
La Consulta se hizo en 2022, pero amañada. Se incluyeron 15 comunidades yoremes, solo 4 dentro de la zona de alto riesgo, definida por el peligro inmediato a la salud y la vida de las personas; las once restantes en la zona de mitigación, alejadas incluso 45 km, en esta zona se hizo proselitismo de apoyo a GPO mediante entrega de material de construcción, despensa, dinero e información sesgada, nada más se decía de las bondades del proyecto. Los resultados fueron obvios: las cuatro comunidades en la zona de alto riesgo votaron en contra y once a favor.
Todo eso avaló la Presidenta, y dijo una gran mentira, que la construcción de la Planta de Amoniaco va “en un 95% o más”.
De manera sincronizada apareció un desplegado firmado por 3 investigadores, dos del ICMyL y uno del CIAD, junto con jefes de Distritos de Riego. Nada más a tres convencieron. Supimos que la Secretaria federal de Ciencia se comunicó con diversos investigadores de la región para pedirles su opinión favorable sobre el amoniaco.
De igual manera, el sempiterno burócrata de la Investigación científica de Sinaloa, el Dr. Carlos Karam hizo lo suyo, incluso desde cuando MALOVA, pidió a miembros del Sistema Estatal de Ciencia, que opinaran a favor de la Planta de Amoniaco.
Hoy, en este día 30 de junio, por la tarde, organizó una encerrona con lumbreras en el tema y representantes de Instituciones de Educación Superior. Inició con un discurso clasista y racista, afirmando que los ahí reunidos eran los dueños de la verdad, mientras que los otros eran mentirosos y alborotadores, faltando el respeto a investigadores del CIIDIR y a las Tradiciones, Cultura, epistemologías locales y cosmogonia de las comunidades Yoremes de la Bahía de Ohuira.
Se hablaron lindezas del Amoniaco (ni por asomo mencionan la Agroecología, en la cual es experto el Dr. Víctor Toledo), lo presentan como la panacea del mundo, lo cual no es el punto de la polémica, nadie les discute la importancia del Amoniaco en la producción de fertilizantes, el punto es el sitio donde se construye la Planta de Amoniaco. ¿Por qué fue elegida la Bahía de Ohuira como sitio de sacrificio?; ¿Estarán conscientes del estrés de vivir en el traspatio de la casa, con tres tinacos cargados cada uno con 25 mil toneladas de Amoniaco a presiones extremas?.
Los ahí reunidos, dueños de la verdad, saben que es un ecosistema de enorme fragilidad, con múltiples agresiones ecológicas.
Si quizá no les importa la destrucción del manglar, podría interesarles saber que en el fondo de la Bahía, por ser somera, existe una hermosa y vigorosa pradera de pastos marinos, que como dice el Biólogo Jaime Renán, nativo de esas orillas, es la cuna de millones de formas larvarias que mantienen la vida en Ohuira, Topolobampo y Santa María. Vida que será sacrificada con los 48 millones de litros de agua diaria que en forma de salmuera caliente será desechada sin remedio al ecosistema. Esa salmuera caliente incrementará la temperatura y depositará 1584 toneladas de sal diaria a la Bahía de Ohuira. Que Dios los perdone.
La experta en Seguridad Ambiental, sin el menor rubor afirmó que la Planta de Amoniaco está “Blindada”, cuando recién tuvieron un incendio; el flamante Secretario Estatal de Economía, se sacó de la manga mil empleos permanentes, cuando la misma GPO solo reconoce 143 empleos permanentes, ninguno para los yoremes.
Los reunidos por Karam, son dignos representantes de esa caterva de personeros de la ciencia que desconocen la importancia de las interrelaciones entre seres humanos y naturaleza, por lo cual, para domesticarla y dominarla, pueden patear a todos los seres humanos y no humanos. Con más razón si son indígenas.
Pero desde aquí les aviso que los Yoremes no se van a dejar. “Tope en lo que tope”. Como dice Felipe Montaño, el Gobernador Yoreme de Ohuira.
KARAM Y LOS AMONIACOS. “Podrán vencer, pero nunca convencer”, como les dijo Miguel de Unamuno a los fascistas de Franco.
KARAM y los Amoniacos. No se les ven caras de muy convencidos. Están solapando un proyecto cargado de irregularidades y corruptelas. ¿Les gustaría vivir con tres tinacos de 25 mil toneladas de amoniaco cada uno, a presiones extremas, en el traspatio de sus casas?. Las Bahías, Lagunas y Esteros del litoral sinaloense, valen más que mil plantas de amoniaco y metanol, solo falta que se rehabiliten, reduzcan las descargas de drenes agrícolas y aguas negras; se desazolven y desarrollen actividades productivas sostenibles como la ostricultura. El litoral sinaloense puede convertirse en una poderosa economía costera con miles de empleos y arraigo territorial.
Aquí está la trampa de la Consulta del 2022. Se incluyeron 11 comunidades de la zona de amortiguamiento, alejadas de la Zona dd Alto Riesgo( peligro inmediato a la salud y la vida), en esas se hizo proselitismo a favor de GPO con apoyos en cemento, láminas, despensas y dinero. Esas votaron a favor de la Planta de Amoniaco.
Las 4 comunidades, marcadas con el círculo naranja, son las de Peligro inmediato para la salud y la vida. Esas votaron en contra.

