JULIA DE BURGOS: LA POETA QUE SE TRAGÓ UN RÍO

Nació en 1914 en un pueblo pobre de Puerto Rico, atravesado por un Río tumultoso, intenso y bravo, “El Gran Río Loíza”, el más grande de esa nación que desde 1898 y hasta la fecha, sigue siendo colonia del imperio gringo. Nació como Julia Constanza Burgos García, pero brotó en la poesía como Julia de Burgos y su vida, breve e intensa, fue como la de ese Río, al cual le cantó y fue su primer amante:

“Enróscate en mis labios y deja que te beba,
para sentirte mío por un breve momento,
y esconderte del mundo y en ti mismo esconderte,
y oír voces de asombro en la boca del viento”.

El Río fue también símbolo del llanto “El más grande de todos nuestros llantos isleños”. Escribía, en alusión al racismo y explotación del pueblo boricua; pero Julia no fue de lloriquear y jimotear; sus sentimientos eclosionaron en poesía y la poesía en acción: luchó por la independencia y soberanía de su patria, militó en el Parido Nacionalista, ahí conoció a otros poetas, otros hombres, a los que rindió su amor-pasión:

“…y en locura de amarme hasta el naufragio
van rompiendo los puertos y los remos

que las olas se vistan de pasiones
y la pasión se vista de veleros…”

Una crecida de ese Río-Amante, barrió con el caserío del pueblo y con “una mano atrás y otra adelante”, migraron a la gran urbe, la Ciudad de Rio Piedras, ahí estudió para maestra rural, se graduó de 19 años, no consiguió plaza y urgía aportar dinero, el padre alcohólico paraba de vez en cuando en casa y la amá Paula no dejaba de parir, trece criaturas, con Julia la mayor. Se empleó en un programa de beneficiencia que repartía leche en polvo a las familias pobres y famélicas; su jefe era seguidora de la estación de radio de los Nacionalistas, conocía a uno de los locutores, militante activo del Partido. El reparto de leche fue suspendido, su jefa le dio una carta de recomendación para ese locutor de voz grave, capaz de encantar serpientes. Julia enamoró y casó; ahi empieza la intensa vida política y literaria de nuestra poeta…también el gusto por el ron pitorro. El idilio duró tres años, al locutor revolucionario no le cuadró que su mujercita andubiera en constantes reuniones políticas y literarias en las que también se bebía. Julía responde así:

Yo quise ser como los hombres quisieron que yo fuese:
un intento de vida;
un juego al escondite con mi ser.
Pero yo estaba hecha de presentes,
y mis pies planos sobre la tierra promisoria
no resistían caminar hacia atrás,
y seguían adelante, adelante,
burlando las cenizas para alcanzar el beso
de los senderos nuevos.

Otros amores, Nueva York-Cuba-Nueva York, donde finalmente el 6 de julio de 1953, a los 39 años y en condición de calle, muere de neumonía… Si quiere saber más, lea “La Otra Julia”  de Mayra Santo Febres, un libro que es novela, biografía y autobiografía. Mayra, negra retinta, se reconce en la autodescripción de Julia: “Ay, ay, ay, que soy grifa y pura negra; grifería en mi pelo, cafrería en mis labios;  y mi chata nariz mozambiquea”. Viva Puerto Rico Libre.

Julia de Burgos , Poeta Nacional de Puerto Rico

Soy vida, soy fuerza, soy mujer. Te sostengo. Te rizas el pelo y te pintas la cara. Yo no, soy rizada por el viento, pintada por el sol”.

Portada de la Otra Julia de Mayra Santos Febres

Novela, biografía, autobiografía; un relato de la vida intensa de la poeta Julia de Burgos, aparejada con la el desarrollo vital y literario de la propia autora: Mayra-Julia; Julia-Mayra

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