EL COCODRILO PLAYERO

Apareció nadando en el mar de Mazatlán desde hace seis días, se desplaza de Playa Norte a la Zona Dorada; mide 1.5 metros, tiene un tercer párpado, eso le permite ver bajo el agua; en su lengua, pegada al techo del hocico, carga glándulas que le ayuda a expulsar el exceso de sal.

Por eso este Cocodrilo puede aventurarse a explorar el mar, aunque su hábitat son los esteros, pantanos, lagunas y ríos.

¿De dónde viene nuestro Cocodrilo playero?. Hay varias opciones:

A) Del Complejo Costero Verde Camacho. Ahí, hace dos décadas, el Biólogo Carlos Javier Navarro estudió la población y contó 26 ejemplares, entre adultos y juveniles.

B) Del Estero Escopama. El Dr. Emigdio Marín de la FACIMAR-UAS, informó que en la Escopama se han reportado 20 avistamientos de Cocodrilos; aunque también se ha registrado presencia de este reptil en el Estero de Urías.

C) De la Laguna del Camarón. Se desconoce cuántos hay, pero cuando menos uno como de dos metros se le ha visto tomando el sol.

Lo cierto es que nuestro Cocodrilo playero lleva seis días paseando por la zona turística de Mazatlán, imponiendo su poderío que le viene de un viejo linaje, los Arcosaurios, que dominaron el mundo terrestre hace 250 millones de años, su nombre quiere decir “El Lagarto que Manda”, por eso infunde respeto, aunque no es común que ataque a humanos, no somos parte de su menú.

En cambio nosotros si lo tenemos en la dieta, en Culiacán, a 20 km por la carretera a Villa Juárez, está “COCOMEX”, la granja más grande de cocodrilos en América Latina, con uno 15 mil ejemplares en crianza, se les sacrifica a los dos años, cuando alcanza 1.5 metros, la piel se exporta a Japón y Francia; la carne se vende para platillos Gourmet, entre otros, el pozole.

Los cocodrilos son muy longevos, el mas viejo del mundo es Henry, un ejemplar del Río Nilo, que en este diciembre 2026, cumplirá 126 años, se mantiene en cautiverio en un Centro de Conservación en Sudáfrica, ha engendrado 10 mil crías.

El cocodrilo playero debe andar en los tres o cuatro años y tiene unos 50 años de esperanza de vida. Hay que dejarlo tranquilo, solo volverá a su nicho.

En Tampico, el cocodrilo es un personaje urbano habitual, le dicen “Juancho”, viven en una laguna en el centro de la ciudad (como nuestro Estero del Infiernillo), cuando se desborda, salen a pasear por las calles principales.

El Cocodrilo, con “su cáscara irreal”, escribe Neruda, viene de lejos, de un linaje anterior a los dinosaurios; no tiene una figura agradable, es carnívoro y con el hocico cerrado, muestra dientes poderosos, como si se riera de nosotros, pero hay que respetarlo. Sobrevivió al desastre cósmico que eliminó a los dinosaurios. Quizá por eso nos pela los dientes.

El Cocodrilo Playero de Mazatlán.

Un homenaje al Cocodrilo playero de Mazatlán; efímero como el arte de Marisol. Al fondo la Isla de Venados.

El Arcosaurio, Apá genético de los cocodrilos. Dominó el mundo terrestre hace 250 millones de años.

Cocodrilos en un remanso del Estero de Urías, Mazatlán.

Criadero de cocodrilos en la Granja COCOMEX, a 20 km de Culiacán. Los sacrifican a los dos años, la piel se exporta a Japón y Europa; la carne para platillos exóticos, incluyendo el pozole rojo.

No se ve la lengua, la tiene pegada al techo del hocico, ahí carga glándulas que le sirven para excretar el exceso de sal.

Este es Henry, un Cocodrilo del Nilo, tiene 126 años, vive en cautiverio en un Centro de Conservación en Sudáfrica.

Un “Juancho” se pasea por la ciclovía en Tampico.

Anterior
Anterior

EL TERRITORIO

Siguiente
Siguiente

EL MANGLAR HERIDO