EL CANGREJO DEL MAVIRI

Casi nadie se ha acordado de este habitante de los manglares de Ohuira, Maviri y Santa María. Es el Cangrejo más común que vemos entre las raíces de los mangles, es el que hace profundas madrigueras en los fondos lodosos de las marismas; ahí cumple una función de primer orden, se alimenta de hojas en descomposición y restos de peces muertos; es decir, es el encargado del reciclaje de la energía dentro del ecosistema de manglar.

El sábado 25 de julio, nos refugiamos de la tormenta monzónica en la antigua isla del Maviri, hoy Península. En lo que de la Cocina de Rosavel salían los desayunos, los niños que iban en la comitiva, descubrieron un cangrejo de patas y tenazas rojas y panza amarilla. No se le distinguía boca. Así le dicen “Cangrejo Sinboca”.

Andaba desperdigado, quizá desplazado de algún manglar destruido. ¿A dónde se fueron los cangrejos de las 24 hectáreas de manglar de Ohuira talado para poner la plancha de cemento de GPO?; ¿A dónde van los cangrejos cuando mueren?.

En cuanto percibió amenaza, levantó sus potentes tenazas, que cogieron con fuerza una semilla de mangle, esas que parecen veladoras largas, técnica recién inventada por un Papá de los niños. ¿Fue Lalo?.

Era un macho de unos 15 cm, son muy agresivos, no soportan a otro macho cerca y durante la época de apareamiento, compiten por la hembra y puede acabar en muerte del rival. ¿Asesinato?; ¿Homicidio culposo?. No, es la simple y natural lucha por la existencia descubierta por Darwin. Ojo, esto no aplica en los seres humanos.

Los niños asombrados miraban, intentaba librarse; movía las patas y metía y sacaba sus ojos negros, de telescopio, brillantes como si fueran de chaquira.

Su época de reproducción es de diciembre a marzo (su primo, del mismo género, el cangrejo azul que vive en los manglares del Golfo de México, lo hace en los meses calientes). La hembra guarda 100 mil huevecillos en una cavidad de la panza, sale de su cueva y se dirige a los estero y canales, donde los deposita, en 15 horas nacen las larvas, alimento nutritivo para muchos habitantes marinos.

Estos cangrejos, a los cuatro años, dejan de jugar a las catotas con bolitas de lodo y empiezan los cangre-amoríos. Pueden vivir 12 años. Ahora, con la ejecución de proyectos de la industria petroquímica, altamente tóxicos (Amoníaco, metanol…), el futuro de estos cangrejos, guerreros del manglar, es incierto, incluso, aunque ya no talen más mangles, los cambios en el aguas del pH, salinidad y temperatura, será letal para los millones de larvas de este belicoso crustáceo que habitan en estos ecosistemas.

¡Cangrejos de todos los manglares, uniós contras GPO!

Luchaba por liberarse de la extraña criatura, mamífero pensante que lo tenía atrapado. Está es otra especie que se requiere proteger.

Un niño, asombrado, observa las maniobras del cangrejo. Quizá aquí nació una vocación de Biólogo o Ecólogo…Quien sabe.

El hábitat del cangrejo rojo de los manglares, es el mismo que el del Cangrejo Azul de Veracruz. Difieren en la época reproductiva. En la imagen se muestra al Cangrejo azul.

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