“Viene lo peor”. Dice el pesimista, que los hay en la Derecha, Centro e Izquierda; “pero siempre hay una rendija, una luz de esperanza, lo peor no es total. Ánimo”. Replica el optimista, que los hay y equilibran la ecuación.
A Veces se le vienen a uno malas pensaduras. ¿ No será que estamos en medio de un complot?. Digo, uno piensa, las fuerzas armadas no se aplican a fondo como lo hicieron en el extermino de las guerrillas rurales y urbanas; ahora la estrategia es mantener la situación de conflicto durante todo el sexenio y así justificar la llegada de un gobierno de mano dura, una especie de Bukele, ese que se siente herramienta de Dios. Cierto son malas pensaduras.
¿Se ha fijado?. En los retenes militares detienen las motos de los “DiDi food” y los albañiles, que son inconfundibles por las mochilas loncheras unos y las patas blancas de los otros; los moto-sicarios no pasan por esos retenes, tienen un eficiente servicio de inteligencia que les avisa. Eso ha de ser.
Pero volviendo a eso de que “viene lo peor”, veamos: la narcoguerra ha venido destripando células de ambas agrupaciones criminales, dejando a sicarios desbalagados, sin estructura ni jefe inmediato; son psicópatas en territorio, disponibles para hacer “chambitas” a costo módico.
Supongo, yo no sé, que por ahora son pocos; pero imagínese cuando uno de los bandos resulte vencedor; cientos de sicarios sicópatas (¿es pleonasmo?) del bando perdedor se desparramarán por la entidad; ya sin mando único, se aplicarán por su cuenta y bajo contrato, a lo que saben hacer: matar, secuestrar, extorsionar, cobrar piso…
Dirán que son especulaciones, bajo el influjo de las novelas policiacas de Andrea Camilleri (y su Comisario Montalbano), pero el reciente atentado contra nuestra querida compañera Sandra Jaime, nos lleva a esas pensaduras. Atentar contra la vida de una mujer que ha dedicado más de 30 años a la formación teatral de cientos de niños y jóvenes; fundadora y Directora del Teatro Joven Universitario en el sur de Sinaloa; creadora de las célebres comparsas carnavaleras con la mezcla genial de zanqueras, bailarinas y titiriteros.
Sandra ha recibido premios y distinciones por Organizaciones ciudadanas y la propia UAS le otorgó en el 2023 el Premio “Al Mérito Cultural”.
El atentado contra su vida es parte de los daños colaterales de la narcopandemia, similar al secuestro y tortura del Padre Clemente de la Parroquia “Jesucristo Resucitado” en Culiacán. Grupos de sicarios actuando por la libre. Puede ser.
Los Biólogos sabemos que la vida es el racimo de funciones que resisten a la muerte. Sandra vive, ha resistido y eso lleva mensaje: que el miedo no nos paralice; actuar con precaución, pero no permitir que nos infecte el virus de la inhibición.
Eso lo dice mejor la poeta Silvia Michel, ante la escena de un crimen, junto con su hija: “ La obligué a mirar, porque tengo miedo de que un día, mirar hacia otro lado, sea nuestra manera de sobrevivir”.
Por eso hay que pedir justicia, pero sobre todo, exigir al Estado cumplir con su papel histórico: proteger la vida de los habitantes de su territorio.
El Atentado: y viene lo peor.
Un mensaje de la comunidad carnavalera del puerto.
Ha recibido premios y distinciones por su actividad cultural.
Esta mañana, en lo que preparaba el café, entró una mariposa blanca y se posó en una planta del comedor. No se trata de interpretar símbolos ocultos en los hechos o en el arte, como decía Gombrich, pero eso me reconfortó. Yo soy de los optimistas.

