ECTOPIA CORDIS: CORAZÓN EN LA PIEL
Suena a cuento de Borges, pero es un defecto congénito, de fábrica, ocurre durante la organogénesis, el corazón se construye a flor de piel, fuera del carcaje protector de costillas y esternón; es fatal, aunque con cirugía temprana y colocando el corazón donde debe ir, sobrevive un 10%. Es una de las cardiopatías más raras que afecta a los seres humanos. Esto nos muestra que el corazón con todo el andamiaje de arterias y venas son los que mantienen el flujo vital y que debemos darle constantes revisiones para tenerlo limpio y lubricado. ¿Cuántos infartos y embolias se evitarían con esta práctica?.
Hace un tiempo, en los días calientes de agosto, cuando en Mazatlán se sudan hasta las hormonas, durante una reunión, se me vino el mundo encima y las paredes, objetos y personas, parecían un paisaje epiléptico pintado por Van Gogh. Todo giraba y se ondulaba. “es golpe de calor”; “es infección del oído interno”; “es vértigo”. Como de costumbre, las opiniones variaban.
Después de varios meses, consultas y pruebas, se vislumbra una pista que puede ser la correcta: el mal está en las llamadas arterias del sueño, las famosas Carótidas que se ubican en el cuello (el nombre lo puso el médico Rufo de Efeso, al notar que al presionarlas, el paciente se adormecía, “Karos” en los tiempos del griego Rufo, en el año 100 d.c. significaba sueño).
En la última prueba que me hice, una ecografía doopler, con un sencillo equipo de Ultrasonido marca GE Healthcare, cuyo valor no supera los 100 mil pesos y en 15 minutos, previa embarrada del cuello con gel para que se deslice el sensor (Funciona como el oído de un murciélago), se registró el grosor de las arterias, la velocidad de flujo sanguíneo y la presencia de placas de grasa o calcio.
Las Carótidas son las arterias que llevan la sangre oxigenada a la cabeza, si la ecografía doopler registra un grosor anómalo, placas de grasa o calcio en las paredes internas de la arteria y reducción del flujo sanguíneo; en verdad os digo que hay riesgo de accidente cardiovascular, que puede ser fatal, como el Infarto o derrame cerebral.
En el caso de mi ecografía doopler de las arterias carótidas, no hubo placas de grasa o calcio, el grosor es normal; pero con base en las velocidades de flujo se infiere que hay un desbalance en la dinámica sanguínea y llega menos sangre fresca y oxigenada a la parte posterior del cerebro. Esto se manifiesta en varias formas: (1) bajas a la cocina a preparar el café y se te olvida a que fuiste; (2) episodios de vértigos; (3) visión borrosa y (4) se te traba la lengua. Esto es común en los que nos rechina el acta de nacimiento. Todo esto, incluyendo el riesgo grave de accidente cardiovascular se puede prevenir, aliviar o mitigar.
Cuidemos el corazón; el antiguo reservorio de sentimientos y emociones que los Neurólogos nos escamotearon, pero todavía permance su rastro en palabras como: concordia, discordia, coraje, corajudo, incordiar…Hoy, con un Sardanápalo depravado en la Casa Blanca, andamos con el corazón en la piel, padecemos de Ectopia Cordis mental.
Estas son las Arterias del Sueño, según Rufo de Efeso, las conocidas como Carótidas, responsables de irrigar de sangre el cerebro; hay que cuidarlas, con una simple ecografía doppler que vale 2 mil pesos, sabes si están gruesas, si hay placas de grasa o calcio y la velocidad de flujo sanguíneo. Todo eso tiene componedura y evitas un fatal infarto cerebral.
Ese es el equipo de ultrasonido para ecografiar las arterias. En la cabecera está mi gorra y morral.

