CONCORDIA: NECRÓPOLIS DEL SUR

¡Se ve, se siente, la Muerte está presente! Gritan las veredas, el follaje verde, las piedras, los cercos de puas, las vacas y becerros, también los perros que deambulan por los cerros de Concordia. ¿Qué no fue ni una ni dos ni cuatro, que pueden ser 20 fosas y cientos de cuerpos apilados, unos frescos, otros en descomposición y muchos son ya puros huesos e hilachos de trapos y de carne. Eso dice el Perodista Luis chaparro. O sea que nuestra bucólica ciudad, raspadera y ciruelera Concordia, es hoy la Necrópolis del Sur.

Gritan las madres, imploran las madres, lloran las madres; quieren ver los restos, no las dejan; quieren ver y no ver la camisa a cuadros, la camiseta con estrellas, los tenis rojos Hoka, el tatuaje de la sirena en el brazo izquierdo; lo último que llevaba su hija-hijo cuando se fue sin despedirse, sin el último beso; no las dejan. Los militares son buenos y efectivos para tirar la cinta amarilla, terciar el rifle y blindar la zona.

¿Cuántos cadáveres han exhumado?. No lo sabemos y quizá nunca lo sabremos, identificar un cuerpo, ponerle nombre y apellido, sube el índice de crímenes dolosos y eso no conviene, tenemos enfrente el carnaval, por eso el estólido Alcade de Concordia, agazapado en algún recóndito rincón del Ayuntamiento, dice que Concordia está en Paz.

El periodista Luis Chaparro difundió imágenes tomadas con drones, donde se observan 20 parches de bosque desmontado y se aprecia tierra removida. Es la cartografía de la Necrópolis del Sur. Omar García Harfuch, el policia favotiro de Palacio, echó mentiras, quiso chamaquer a la patria, “Los confundieron”, dijo a próposito de los mineros, cuando la mina transnacional empezo a explorar desde 2017 y en el 2020, descubrieron la veta de plata de alta ley más rica de México, para 2027 proyectaban extraer las primera onzas de plata pura. Usted dirá: “Quieren robarle los huevos al águila”. El territorio tiene dueño y quieren parte del botín argentífero; plata que en teoría es de todos los mexicanos y en particular de los concordenses.

Matar a sangre fría y sin pausa a 10 mineros que hacían su chamba; levantar y desaparecer a 4 turistas de Edomex en la zona turística de los Cerritos; son heraldos negros y ominosos; dan señales de que la guerra civil intranarca, los ha llevado al nivel más alto de animalidad, de bestialidad. Y las fuerzas armadas al parecer están rebasadas, y además, no sabemos si son protección o amenaza para la población.

Imploran las Madres, lloran las Madres; y gritan las veredas, las rocas, el árbol verde, el cerco seco, ¡Se ve, se siente, LA MUERTE, está presente!. En la Necrópolis del Sur.

La verdura de la serranía. El árbol verde, las veredas, la cerca de palos secos, las guacamayas y el pájaro carpintero, son testigos de la muerte cierta de cientos de personas y la boca del viento grita ¡Se ve, se siente, la muerte está presente!

La verdad sea dicha: no sabemos si son protección o amenaza.

Haz que se destaque

Las coordenadas de la cartografía de la Necrópolis del Sur. Los parches café, son desmontes con tierra removida. Allí están las fosas sembradas de cuerpos.

A 4 km del Panteón de la comunidad del Verde, brotaban camposantos alternativos. ¿Nadie Sabía?

Haz que se destaque

Sea lo que sea, la manera en la que cuentes tu historia en línea puede marcar la diferencia.

En la orilla de la angustia las madres quieren saber, en caliente, antes que del SEMEFO, los cuerpos sufran una segunda desaparición.

Siguiente
Siguiente

GRATA INVITACIÓN