VOLVER A LA LUNA
Hace 57 años, en julio de 1969, viajamos a la luna para saber si en verdad era de queso y la habitaba un conejo; ahora, el primero de abril del 2026, del Centro Espacial Kennedy en Miami, a las 8:35 de la mañana (hora de Mazatlán) salió otra nave hacia la luna, pero en esta ocasión no alunizarán, le darán tres tatagüilas a la Tierra para agarrar aviada y pondrán rumbo al satelite; llegarán en 4 días y sobrevolarán la llamada cara oculta de la luna durante dos días y aprovechando el jalón de la fuerza gravitacional del satelite, la nave redirigirá su dirección a la tierra por caída libre (con motores apagados), en el llamado “recorrido en 8” y caerá en el Océano Pacífico, frente a San Diego. Chingón, una fregonería de la inteligencia humana, lastima que no se emplea para acabar con las guerras o combatir el hambre en el planeta.
Viajan cuatro astronautas, Christina, Reid, Victor y Jeremy; la prensa consideró noticia que por primera vez en un viaje a la luna, en la tripulación vayan una mujer y un negro, tal como si fuera una graciosa concesión al género, a la raza y no al reconocimiento de las mismas potencialidades del intelecto humano. Durante el viaje harán experimentos y pruebas de instrumentos que se usarán en futuras misiones lunares; serán 10 díaz de viaje, 8 de ida y vuelta y dos sobrevolando la cara oculta de la luna. ¿Qué comerán?., los marineros que surcaban los mares en los siglos XV y XVIII, cargaban la bodega de pan seco o bizcocho marinero, carne y pescado seco y salado, legumbres secas como garbanzo, habas, lentejas; los primeros astronautas tenían una despensa muy limitada, alimentos deshidratados en tubos de aluminio; hoy se tiene una cocina científica con un menú muy variado de plátillos liofilizados de gastromonía “gourmet”, específica para ambiente de microgravedad: guisos de carne, pollos en arros, salsas picantes (la micro o gravedad cero deblita el sentido del gusto), incluso antojitos personales de los astronautas, lo que está prohibido es el pan, desde que en 1965, en la Misión “Gemini”, el Astronauta John Young (carnívoro compulsivo), escondió bajo el traje un sándwich de centeno y carne curada, en el viaje lo compartío con su compañero Grisson y las migajas de pan flotaron en la microgravedad, poniendo en riesgo todos los instrumentos de la nave, hoy se usan tortillas. Al incidente de Young (que sufrió fuerte reprimienda), se le llamó “El Sándwich de los 30 millones de dólares” lo que costó la misión Gemini.
¿Cómo hacen del dos los Astronautas?. Si comen, tienen que orinar y excretar, para los primero unas mangueras que extraen los mismos y para lo sólido, se sientan en la tasa y la caca es succionada por una corriente de aire. Los residuos se llevan a un depósito donde se reciclan. Un escusado de Astronauta vale 23 millones de dólares. El costo inicial de la misión Artemis II, fue de 93 mil millones de dólares, pero puede llegar a los 100 mil millones de dólares, la décima parte de la deuda pública de México.
Pero vale el esfuerzo, los objetivos a largo plazo son dos: 1. La obsesión de Carl Sagan de encontrar vida inteligente en algún rincón del universo, su frase más conocida: “Si la humanidad fuera la única forma de vida en un universo tan vasto, la inmensa cantidad de espacio vacío restante constituiría un desperdicio inimaginable” y 2. Localizar un lugar en el universo donde pueda continuar la humanidad cuando colapse el planeta tierra.
En fin, ojalá nos traigan frasquitos del aire de la luna que según el poeta Sabines curan ahogos, sofocos y también intoxicaciones espirituales (les pongo el poema. A la una, a las dos a las tres, de nuevo Volver a la
La tripulación de la misión ARTEMIS II. Christina, Reid, Víctor y Jeremy.
El costo de la misión puede llegar a los 100 mil millones de dólares.
El viaje de “retorno libre” con la trayectoria en 8. Se aprovecha el jalón gravitatorio de la luna sobre la nave para redirigirla en dirección a la Tierra, el viaje de regreso se hace con mis motores apagados, la nave caerá en el Océano Pacífico, frente a San Diego.

