QUÍMICA SANGUÍNEA
Estamos en la edad que con frecuencia y por rutina, hay que checar el colesterol, el bueno y el malo; los niveles de azúcar, triglicéridos, bilirrubina; de potasio, vitamina “D”, ecografías de las arterias para detectar posibles placas de grasa o calcio y prevenir embolias…
Este mañana fuimos a química sanguínea y ya había cola, puros viejos de la misma camada que acariciamos el “duro deseo de durar” y nos revisan de rutina las variables que sustentan la vida. La mayoría piden lo del antígeno prostático, Urocultivo por mal del riñón; el conteo de leucocitos y eritrocitos; también los populares trriglecéridos y colesterol.
Como estoy seguro que las letras también curan, les pongo unas de Leonardo Padrón, que poetiza los males de los viejos, que ironiza con las químicas sanguíneas:
Poema del colesterol
Como todo en la vida,
hay un colesterol bueno y uno malo.
Pero sólo uno es noticia.
La prensa lo cita como un criminal de moda.
Las arterias envejecen con la grasa de sus besos.
El corazón se tarda ante la densidad de sus maneras.
Dicen que para vencerlo basta con caminar hacia el sol
comer con la boca cerrada
llorar ante la mantequilla
hacer flexiones de pudor
sudar los domingos.
Dicen que hace fiestas ruidosas en la sangre
compras nerviosas en el hígado
saqueos en la felicidad.
Dicen que te mata con mucha muerte.
Así el amor.
Hay uno bueno y uno malo.
Pero sólo uno es turbulencia.
En la próxima entrega: los triglicéridos.
Esa otra forma de la nostalgia.
¿Como la ve con el poeta Leonardo Padrón?. Hace analogía de los niveles altos del colesterol con los turbulencias del desamor y las patologías de los amores tóxicos. También es bueno saber que ya hay Laboratorios de Polisomnografía, en lo cuales le detectarán sus males del sueño (apnea, narcolepsias…) y le recetarán la medicina que requiere para un buen sueño. Quizá habrá que llevar, en vasitos estériles, retazos de pesadillas o fragmentos de sueños húmedos. Nomás.
Así llegamos, con las muestras de nuestros residuos metabólicos a los laboratorios de análisis. No queremos que nos sorprenda el cangrejo malo en la próstata o una embolia cerebral…

