PÁJAROS EN LA BOCA: MILLONES EN LA BOLSA
La escritora argentina Samantha Schweblin ha sido la ganadora de la primera edición del Premio Narrativa AENA-2025, dotado con una bolsa de 20 millones de pesos mexicanos por su reciente obra “El Buen Mal”.
Supe de Samantha Schweblin cuando ganó el Juan Rulfo del 2012, con el cuento “Un hombre sin suerte”; los personajes me recordaban a los de Raymond Carver, pero la niña protagonista me sonaba a la niña de “Beatriz, la Polución” de Mario Benedetti. Su hermanita de tres años se bebe una taza de cloro, los padres, con el susto erizado la llevan al hospital, el tráfico atascado; la hermanita no se mueve. El papá le pide su pantaleta blanca, duda, se la da y con ella hace señas y grita que va al hospital, lo descubre una ambulancia y escoltan.
En el hospital, la dejan en la sala de espera, donde unas sillas de plástico color naranja. Entonce: “un hombre vino y se sentó al lado mío. No sé de dónde salió, no lo había visto antes”. Ella es la narradora. De ahí se desenreda la trama del cuento. El sujeto es un pedófilo, usa la clásica del helado, no le funciona, pero sigue junto a ella, simulando contestar un crucigrama.
—Es mi cumpleaños. Dije y “Es mi cumpleaños” repetí para mí misma, “¿qué debería hacer?”. El dejó el lápiz marcando un casillero y me miró con sorpresa. Asentí sin mirarlo, consciente de tener otra vez su atención.
Después le informa que no trae pantaleta. “No sé por qué lo dije. Es que era mi cumpleaños y yo estaba sin bombacha, y era algo en lo que no podía dejar de pensar”. Se abré la oportunidad para el depredador: “No es justo. Uno no puede andar sin bombacha el día de su cumpleaños”.
El hombre se para, saluda desde lejos a las enfermeras: “Ya mismo volvemos –dijo, y me señaló–, es su cumpleaños –y yo pensé “por dios y la virgen María, que no diga nada de la bombacha”, pero no lo dijo: abrió la puerta, me guiñó un ojo, y yo supe que podía confiar en él”. Cruzan la Avenida, enfrente un Centro Comercial. Escoge una blanca sin moño “que a ni a mamá ni a mí nos gusta”. El moño.
Pero el pedófilo le muestra otra, negra, estampada con diminutos corazones blancos y una Kitty donde el moño. Antes de entrar a los probadores, le pide su nombre para llamarlo si se pierde. Le dice que no puede porque un mujer lo hechizó y si lo dice se muere. “La gente no confía en mí y soy el hombre con menos suerte del mundo”. Lo convence que se lo escriba, por ser su cumpleaños. La pantaleta le queda perfecta, es la mejor pantaleta del mundo. No lleva la etiqueta de alarma. Se la había robado. Tomados de la mano salen a la Avenida, en el estacionamiento devisa a su hermanita clorada y su padre frenético buscándola; el Poli la descubre, el hombre le suelta la mano, le reclaman; mamá la revisa, levanta su falda y mira la pantaletita negra con la Kitty al frente. Se le echan encima al depredador. Ella se saca el papelito con el nombre, lo repite tres veces y lo traga. Fin.
Otro cuento famoso es “Pájaros en la Boca”, un texto que provoca, miedo, horror, asco, como en “Cadáver Exquisito” de Agustina Bazterrica. Una chica, de secundaria que se alimenta de pájaros vivos, pequeños, como los gorriones; los devora con todo plumas y huesos. ¿Por qué lo hace? Quién sabe. Es una realidad que se resiste a toda lógica racional, es lo que se llama lo neofantástico. Búsquelo, está en la red. Samantha Schweblin, tiene varias novelas, una de ellas se hizo película “Distancia de Rescate”, y también de un cuento “La pesada valija de Benavides”. Samantha, es Argentina, vive en Berlín, tiene 48 años y vaticina que para los 60 años ganará el Premio Nobel de Literatura.
Por lo pronto y de esto va la nota, es la primera ganadora del Premio de Narrativa en español que ha creado una empresa española de capital mixto (Privado-público), se llama Aeropuertos de España y Navegación Aérea (AENA)]; el Premio AENA-2025, en su primera edición, dotado de Un Millón de Euros (20 millones de pesos mexicanos), superior al Nobel, igual al premio Planeta. Samantha estaba en los 5 finalistas, junto con el prestigiado Enrique Vila-Matas y ella se llevó la bolsa millonaria, a los 4 perdedores se les dio un premio de consolación de 30 mil euros a cada uno. La obra premiada de Samantha Schweblin se titula “El Buen Mal”. La polémica se ha hecho por el monto del premio, no por la calidad literaria de Samantha. Pero bienvenidos todos los premios. Pájaros en la boca: millones en la bolsa.
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NOTA NEOFANTÁSTICA. Dos personas inocentes, entrenadores de futbol, los Profes Dago y Temo, en un proceso que supera el relato neofantástico, siguen presos en el penal federal de alta seguridad en Guasave. Sus familias y alumnos siguen diciendo “Profe, yo creo en tí”. Yo también. La cancha los espera.
Samanta Schweblin., Argentina, vive en Berlín, considerada una de las mejores escritoras actuales, tiene 48 años, ha recibido varios premios, el más reciente es el AENA-2025, dotado de un millón de Euros
Profe Temo y Profe Dago. Sus niños y las canchas los siguen esperando. Ellos dicen “# PROFE CREO EN TÍ”. Yo también.

