OHUIRA: TARDE DE COLECTA
“Y en tu provincia…las Campanadas caen como centavos”. Escribió el poeta de la “Suave Patria”. Así empezaron a caer los apoyos para el Campamento de resistencia por la defensa de la Bahía de Ohuira; que es una lucha por la soberanía de la nación y por la dignidad de las comunidades indígenas Yoremes que habitan ese territorio desde hace más de 2 mil años (son los remanentes de los primeros seres humanos que hace 14 mil años entraron a América por el estrecho de Bering. Tardaron 12 mil años en arribar a lo que hoy es Sonora y Sinaloa).
Resisten y luchan contra “extraños Masiosares” alemanes que llegaron a construir una Planta de Amoniaco que envenenará su Bahía Sagrada y acabará con el sustento de 3500 familias que viven de la pesca y del mar sacan su alimento. La Empresa (GPO) solo ofrece 143 empleos permanentes para técnicos especializados.
A las cuatro en punto de la tarde, en Olas Altas de Mazatlán, colocamos la carpa de la Colecta por Ohuira.
Apenas Bárbara e Iván, terminaban la instalación, cuando llegaron los primeros apoyos, repelentes contra mosquitos. Al fondo Dorita y Caro.
Pronto la mesa de acopio se llenó. Bárbara, siempre entusiasta, le explica a Reyna y su nieta, los objetivos de la colecta.
Mucha gente se acercó a informarse. Este grupo de mujeres venían de Nayarit, habían estado en la lucha de Playas Las Cocinas en Punta Mita.
Frida, Reyna y su Esposo el Dr. Julio César Ponce de León. Reyna y Julio César, Desde Culiacán siguen el Movimiento Aquí No en defensa de Ohuira. Llegaron cargados de donativos.
Isabel, nuestra querida “Chave”, psicoterapeuta. Trajo una cobija y colchoneta.
Siempre se les explicaba la causa: la defensa de Ohuira, la defensa de la soberanía nacional y el apoyo a las comunidades Indígenas Yoremes.
Dorita, pensando si nos acompaña al Campamento en Ohuira. Al fondo el Agente Guerrero, encargado del “Orden y Ornato” en el Centro Histórico. Nos informó que el célebre Cdte Panchón, cancerbero por muchos años de esa zona, ha pasado a retiro, recuerdo que se enojaba cuando le decíamos que le obedecía más al Patrón del Centro Histórico ( Amado Guzmán) que a su mando policiaco.
El casi Biólogo Chayo Campos, de San Fernando, Guasave, por fin se animó a tomar el micrófono y agitar a las masas.
El Profe y Poeta (todavía inédito, es miembro del taller literario “La Nave de los sueños” de la Mely Peraza), siempre solidario con las causas justas. Nos llevó una bolsa de cariño y aprovechó el micrófono. Sentado, atrás, el ambientalista Arcadio Madera, un nombre exacto para novela Garcíamarquiana.

