LA SAN JUAN Y EL RIVER: DONDE BEBÍAN AGUA LOS DINOSAURIOS

Andan merodeando en el mundo perdido de los pozas de Cuatrociénegas; un valle de 40 km en el Centro de Coahuila. Ahí en esas pozas habitan los seres vivos más antiguos del planeta; los que revolucionaron la historia natural del mundo: las cianobacterias, primeras formas vivientes que utilizaron la luz solar y produjeron oxígeno.

Las pozas pueden ser pequeñas, de centímetro o tan grandes de hasta 200 metros y profundidades de 10 metros. El agua proviene de a)mantos freáticos profundos; b) de agua vieja de un glaciar atrapado y c) de la lluvia en las montañas que se infiltra en el subsuelo. Es casi seguro que ahí pastaban y bebían los dinosaurios que habitaron lo que hoy es Coahuila.

Las Cianobacterias se aglomeran en formaciones llamadas Estromatolitos que se cubren de carbonato de calcio y toman la apariencia de rocas. Hace 3 mil quinientos millones de años empezaron a utilizar la luz solar como fuente de energía para sus procesos metabólicos y expedir oxígeno. Eso cambió el mundo.

¿Qué hubo antes de los Estromatolitos?. El llamado ancestro único de todo lo vivo en la Tierra, el famoso LUCAS (Lost Unique Common Ancestors), una forma viviente de 500 genes que se alimentaba de la “Sopa de Oparin”, cuando esta se agotó, la materia viva dio un salto evolutivo enorme con una maravillosa molécula, la clorofila, capaz de atrapar las longitudes de onda de la luz solar y con ella fabricar sus propios alimentos.

La teoría bioquímica dice que el LUCAS se originó y vivió en las chimeneas submarinas; pero ¿no sería posible que una variante de esa forma de vida también incubara en una de estas pozas de Cuatrociénegas?.

La Bióloga Lourdes San Juan y el Guardián del la Bahía, Humberto “River” Rioseco, andan recorriendo el Valle de las Cuatrociénegas y sus pozas de agua cristalina, donde hace 3 mil 500 años, los Estromatolitos comenzaron a producir oxígeno y abrieron paso al lento proceso evolutivo que ha llevado desde las bacterias a las ballenas; desde los gusanos al primate pensante.

Desde ese mundo primigenio, nuestro “Parque Jurásico, de donde dicen los Geólogos se formó, hace 160 millones de años, la Falla de San Marcos, producto de la quebradura de la Pangea. (cuando había un solo continente). Desde ahí, los viajeros ilustrados, enviaron fotos para “La Cuartilla”.

Pueden decir cómo Napoleón: “3 mil 500 millones de años nos contemplan”.

Pura envidia de un viajero sedentario.

Las pozas de Cuatrociénegas, donde bebían agua los dinosaurios.

Una de las pozas de Cuatrociénegas que les permitieron visitar. El agua es azul y cristalina por que es muy pobre en nutrientes y no proliferan las microalgas.

Vegetación de una zona de la poza, donde hay surgencia del agua subterránea. Los Geólogos afirman que esa agua tiene varias fuentes: lluvia en las montañas, agua vieja de un glaciar y agua empujada por la actividad magmática.

Este es un Estromatolito, agregado de Cianobacterias, primeras formas vivientes que fabricaron sus propios alimentos usando la energía solar.

El “River” y la San Juan, buscando las huellas de los dinosaurios.

En estas pozas viven 23 plantas endémicas y 53 animales, de los cuales 8 son peces, 7 crustáceos y 9 moluscos.

Es muy probable que estos dinosaurios pastaron y bebieron agua en el Valle de las Cuatrociénegas, Coahuila.

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