LA CAÍDA DE KARAM

El Dr. Carlos Karam Quiñones, especialista en Derecho Ambiental, sumaba ya 15 años administrando la burocracia de la investigación científica e innovación del Gobierno de Sinaloa, desde 2011 con el tristemente célebre MALOVA, empezó en una oficinita, Secretaria y dos asistentes, se llamaba INAPI (Instituto de Apoyos a Proyectos de Investigación), pasó Malova con su cauda hinchada de corrupción; le siguió Quirino y sus negocios usando el dinero público, lo que se llama erario, para favorecer a los suyos: le regaló Mil cien millones de pesos a su primo Neto y nos despojó del Acuario Municipal de Mazatlán, y 700 millones a Salinas Pliego para construir el Estadio de Futbol, también en el Puerto y hoy abandonado.

Y Karam ahí seguía, inmutable y risueño; con Rocha Moya se reinventó, la Oficina cambió de nombre, hoy se llama CONFIÉ ( Coordinación del Fomento de la Investigación y la Innovación del Estado de Sinaloa). Y parecía un funcionario firme en su puesto.

El 30 de junio convocó a un reunión de mentes brillantes pro-amoniaco, para, según él, construir un verdadero diálogo científico y así desmontar las mentiras y medias verdades de los opositores al Proyecto Planta de Amoniaco de la transnacional GPO.

De inmediato, ciudadanos de Los Mochis, Topolobampo y Juan José Ríos, le reclamaron su parcialidad, solicitándole, mediante carta, una reunión pareja donde se escucharan todas las voces.

Según me informaron los responsables de la carta, el Dr. Karam se comunicó con ellos y les propuso organizar esa reunión conjunta; en eso estaban, cuando le llegó el cese fulminante.

La Señora Gobernadora Interina, Yeraldine Bonilla, había prometido no hacer ningún cambio de funcionarios, ya que su estancia en el Tercer Piso sería efímera. Algo ocurrió como para cesar al Dr. Karam, con buenas credenciales ante el actual aparato político estatal.

Claro que El problema del Dr. Karam y de otros asistentes a la reunión, es de clara deshonestidad científica o lo que se nombra como “Conflicto de intereses”. En 2018, publicaron un Artículo Científico donde advierten de los riesgos al ecosistema de la Bahía de Ohuira y los peligros para la salud y la vida de las personas de los núcleos de población cercanos a la planta de Amoniaco; hoy se desdicen de sus propios resultados (pongo la portada del Artículo con todos sus autores).

Esto nos obliga a reflexionar sobre la necesidad de una nueva sensibilidad científica, como dice la Antropóloga Anna Tsing, en su Ensayo: “La Seta del fin del mundo”.

Anna Tsing, afirma que los científicos de Bata Blanca, ignoran cómo funcionan los ecosistemas ya dañados por el capitalismo salvaje; también descartan el valor de los saberes locales, indígenas y tradicionales; para ellos lo único que vale es lo que les dicen sus instrumentos y la pureza de su bata blanca.

El cese, la caída del Dr. Karam, es un misterio postparto.

La reunión de académicos pro-amoniaco y defensores de la Transnacional GPO-PROMAN.

El Artículo científico donde se advierte de los riesgos ambientales y los peligros para la vida humana que provocaría la Planta de amoniaco en la Bahía de Ohuira.

El ensayo de la Antropóloga Anna Tsing: “La Seta del fin del mundo”.

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