ISIDRO: EL ÚLTIMO MINERO
En la madrugada de este lunes, después de 33 días fue localizado sin vida el último minero de la Santa Fe, en Rosario, se llama Isidro Beltrán Reséndiz, de Zimapán, un pueblo mágico de Hidalgo; era el más viejo de los cuatro atrapados por el derrumbe de la presa de Jales de la mina, tenía 54 años, los otros tres variaban de 33 a 44 años. El forense, de acuerdo con el grado de descomposición, determinará el tiempo que llevaba de fallecido, quizá fue en los primeros minutos del derrumbe, lo sorprendió el torrente de lodo y sepultó en toneladas de sedimentos.
Los esfuerzos de los rescatistas durante 33 días lograron encontrar a dos mineros con vida y por desgracia dos fallecidos; Laura Velázquez Alzúa, Coordinadora Nacional de Protección Civil, informó que la empresa Industrial Minera Sinaloa, S.A. de C.V. (INSA CAMP), a través de su gerente Álvaro Vargas, había firmado una carta de intención en la cual se comprometió a cubrir todos los gastos, incluyendo, imagino, la indemnización a las viudas y el pago del seguro de vida de los dos mineros fallecidos. Ojalá alguna autoridad laboral este al pendiente del caso.
Hay que reconocer que tanto Laura, como el Gerente Vargas, no se despegaron de la boca de la mina durante los 33 días que electricistas, mineros y El Batallón de Atención a Emergencias (BAE), del ejército, atravesaban muros de lodo y agua para localizar con vida a los cuatro mineros. Aquí no pasaría lo de Pasta de Conchos.
Con el rescate final del minero Isidro Beltrán, se cierra un capítulo, pero se abre otro: Evaluar las causas, ¿qué falló?, ¿que disposciones normativas de seguridad no se cumplieron?… La Norma Mexicana NOM-141-SEMARNAT-2003, no prohibe que la presa de Jales se construya arriba de la mina en operación; pero no es lo más conveniente ni seguro y se considera de alto riesgo por el enorme peso de la mezcla de roca molida y agua que puede originar un colapso estructural, es decir que se hunda y la avalancha de lodo inunde la mina con efectos mortales.
Eso ocurrió en la Santa Fe, por eso la Norma exige profundos estudios geotécnicos, que garanticen la estabilidad de la presa de jales. De ahí que los Ingenieros recomienden construir la presa de jales, “Aguas Arriba o Aguas abajo”, pero no encima, claro que esto implica más gastos, pero se cuida la vida de los mineros.
Es evidente que la NORMA-141 debe ser reformada para que se prohíba, con todas las letras, la instalación de la presa de jales encima de la mina. La vida de los mineros importa más que El Oro o la plata que escarban en el vientre de la tierra.
¿Cumplió la empresa con la exigencia de los estudios geotécnicos?. Eso se tiene que indagar; por otro lado, el derrame de lodo contaminó los mantos acuíferos subterráneos con Arsénico, Plomo, Cromo, Cadmio, Mercurio, Cobre, Hierro, también con cianuro y ácidos sulfúrico. ¿Alguién se encargará del asunto?; ¿Multarán a la empresa Industrial Minera Sinaloa, S.A. de C.V. (INSA CAMP)?. La vida de los mineros importa, valen más que el oro y la plata. Isidro, el último minero. Descanse en paz.
Un trabajo heroico el de los rescatistas de los mineros. Vencieron muros de lodo y agua.
Sale el último minero, duró 33 días atrapado en la mina Santa Fe. La tragedia obliga a reformar la NOM-141-SEMARNAT-2003. Prohibir explícitamente la construcción de la Presa de Jales, encima de la mina en operación. La vida de los mineros vale más que El Oro y la plata extraído de las entrañas de la tierra.
Un soldado cierra el cancel. Terminaron las labores de rescate. Sigue la evaluación y reparación, si es posible, de los daños ambientales y de cubrir las indemnizaciones y el seguro de vida de los mineros fallecidos. ¿ Quién vigila el cumplimiento de esos trámites?
Laura Velázquez de Protección Civil Federal, se mantuvo al pie de la boca de la mina hasta el último minuto del rescate del último minero.

