INCELS EN LÁZARO
Tuve muchas alumnas del Puerto de Lázaro Cárdenas; muchachas muy inteligentes, algunas vivieron en la Casa Estudiantil de mujeres “Che Guevara”, en Mazatlán, terminaron sus estudios de Biólogas y volaron por el mundo, de vez en cuando me llega un saludo remoto. De ellas me acordé cuando circuló la noticia del crimen de dos jóvenes profesoras de la Escuela Preparatoria “Antón Makárenko”, ubicada en zona céntrica del puerto Lázaro Cárdenas, en Michoacán. Las asesinó un chamaco de 15 años, alumno activo de la Prepa, llegó a las 7:30 y ahí mismo, en el acceso al plantel, en 10 minutos vació el cargador del rifle de asalto AR-15, que por suerte nada más llevaba 14 balas (puede ser de 20 ó 30), a las 7:40, yacían muertas dos de sus profesoras.
Según la Doña de la tiendita de al lado, le compró un cigarro suelto, ya era tarde, la entrada es a las 7 de la mañana; llevaba un estuche de guitarra. Y aquí empiezan los relatos confusos, pero se puede recrear la escena: la maestra de la recepción le dijo que ya no podía entrar y al darle la espalda sacó el fusil del estuche y le disparó en la nuca; la otra maestra intentó ayudarle, también le disparó, alcanzó a refugiarse bajo un escritorio, hasta ahí fue y a sangre fría la remató. Diez minutos; 14 balas y dos maestras asesinadas. Según testimonios, el chamaco quedó en trance, quizá sorprendido de su acción, momento que aprovechó un empleado para someterlo y con ayuda de otros muchachos lo ataron con un mecate, en espera de la policía.
Revisiones posteriores de su celular, se supo que se identificaba con los llamados INCELS (Célibes Involuntarios), una de esas sectas que se refugian en las redes de Internet y desde ahi lanzan proclamas de odio hacia las mujeres, a quienes culpan de su aislamiento, de ser rechazados y preferir a los machos Alfa. Su héroe y mártir es Elliot Rodger, que en mayo del 2014, en California, asesinó a seis personas y luego se suicidó, pero les dejó su lema: «Soy el chico perfecto y a pesar de ello os arrojáis a todos esos hombres odiosos en vez de a mí, el caballero supremo. Os castigaré a todas vosotras por ello». Todos quieren ser como el “Caballero Supremo”.
El Incels de Lázaro, horas antes se tomó fotos y un video, presumiendo el rifle de asalto y puso un mensaje “Hoy es el día”. Preparó la masacre, llevaba mucho más balas, quizá si las dos maestras lo hubieran dejado pasar, habría tiroteado a más personas. Quizá. Cuatro meses antes, un muchacho de la Secundaria Técnica # 12, de ahí de Lázaro Cárdenas, subió un video donde convocaba a sus compañeros a matar a dos maestras. Eso fue en noviembre del 2025, quien sabe si exista alguna relación con el crimen de la prepa Makárenko.
El fenómeno INCELS, en México, se manifestó el 22 de septiembre del 2025, cuando un muchacho, alumno del CCH-Sur de la UNAM, degolló con una guadaña a otro estudiante, cuando desayunaba con su novia en el área de jardines de la escuela. También lo planeó, pensaba asesinar a seis y suicidarse, dejó un mensaje: “Ya estoy harto de este mundo, nunca en mi puta vida he recibido el amor de una mujer y la neta me duele, me duele saber que los chads pueden disfrutar de las foids y yo no, yo ya lo he perdido todo…Una Escoria como yo tiene la misión de recoger la basura”. Los “Chads” son los machos alfa, los guapos; las “Foids” son las muchachas. Nada más asesinó a uno, lo persiguieron e intentó suicidarse tirándose de un tercer piso, se quebró las piernas. Esta preso, tiene 19 años.
El Incels del Puerto de Lázaro Cárdenas es una advertencia más de ese fenómeno silencioso que se amasa en las redes sociales, se cocina en la soledad de las recamaras de nuestros hijos, nietos, sobrinos y sale a ejecutarse en las calles, en el salón de clases, en la plaza pública. Tenemos que poner nuestra parte en la simbiosis familiar: querer a tiempo, abrazar a destajo, convivir, escuchar al otro, acompañar, animar, corregir al momento. ¿Cuántos kilos de amor se necesitan para combatir el odio y la maldad?.
Nada repondrá la preciosa vida de las dos Maestras...¿Y la vida y mente del chamaco feminicida?…¿Que hacemos con ese proyecto trunco de vida?. Creo que estamos fallando. Nomás. La vida colgando de una tecla. El Incels de Lázaro.
En la izquierda el chamaco vestido de negro, presume el rifle de asalto. Está en su recámara. A la derecha, amarrado con una soga, ya sometido por la policía.
La Escuela Preparatoria “Antón Makárenko. En el centro del puerto Lázaro Cárdenas, sitio de la tragedia.
Un policía le pone las esposas. El chamaco indiferente. Su padrastro es miembro de la Secretaría de Marina, esa puede ser el origen del arma con la que asesinó a las maestras y también el entrenamiento. Se investiga. Dato mata relato.

