ESPERANDO A SIMÓN

Hace 60 años, justo en septiembre de 1966, el Huracán Inés golpeó sin piedad el puerto de Tampico; fue el día 27, se había pronosticado que tocaría tierra en Matamoros, pero el Huracán dijo “Soy Inés y por ahí no es”. Devastó Tampico: 90 mil casas destruidas, decenas de muertos (80 informó la prensa) y cuantiosas pérdidas en la agricultura.

Y aquí viene el Misterio. A partir de ese año de 1966, ningún huracán a vuelto a tocar Tampico. La explicación popular es que en el fondo del mar, frente a la Playa de Miramar, se ha establecido una Estación submarina de extraterrestres (marcianos, Aliens) que con su alta tecnología, desvían los vientos huracanados. La gente jura haber visto ovnis sobrevolando la zona. Incluso, la Estación o Colonia Submarina de Marcianos tiene nombre: Amupac.

Es tan fuerte la creencia, que cada año a fines de octubre, se festeja el Día del Marciano. La fiesta es oficial, se hace en la playa Miramar, cerca de donde se supone está la Colonia Amupac. La historia la cuenta el Biólogo José Gotés en “Ciencia rara en México”.

Pero los Meteorólogos la desmontan, no hay tales “Aliens”: en el área marina de Tampico, la temperatura del agua es más baja que en la zona más al norte rumbo a Texas y los huracanes gustan de aguas con temperaturas arriba de 27 grados para chuparles el vapor de agua y el aire caliente y así intensificarse. Por eso se desvían, el huracán se “alimenta” de energía en las aguas oceánicas calientes.

Eso pasó con el huracán Otis de octubre 2023, en unas cuantas horas cargó las pilas y se dirigió furioso contra Acapulco y lo descuajaringó.

¿Por qué se calientan las masas de agua?. Por las emisiones de CO2 al quemar combustible fósil. Y lo seguimos haciendo sin rubor: en Ohuira se construye una fábrica que proyecta producir 2 mil 200 toneladas diarias de Amoniaco, por cada tonelada se producen 2 toneladas de CO2, una parte se irá al agua y la acidificará, la otra a la atmósfera para calentar el planeta y enfurecer a los huracanes.

Ahora este octubre 2026, los del clima avisan que un tal Simón merodea por la costa del Pacífico, entre Colima y Jalisco, anda hinchándose de vapor de agua y llegar a tierra en categoría 3. pronostican que para el lunes, a las 12 de la noche, entre por Escuinapa.

La suerte es que, así como en Tampico tienen la Colonia submarina Marciana; nosotros en Mazatlán tenemos a la Virgen de la Puntilla, que desde 1972, nos protege de las bestias ciclónicas.

Aquí estamos. Esperando a Godot, a Simón El Cananeo y a Simón El Huracán.

Imagen satelital del Huracán Simón.

En esta imagen se pronostica que Simón pegará en Sinaloa a las 12 de la noche del lunes. Tocará tierra en Escuinapa.

En Tampico, la creencia de que en el fondo del mar, frente a la Playa Miramar, se estableció una Colonia de Marcianos, que desde 1966, desvía los huracanes. En agradecimiento se ha instituido oficialmente el 29 de octubre como Día del Marciano.

El Biólogo José Gotés, cuenta varias historias raras e insensatas relacionadas con la ciencia en México, tales como la introducción de Manatíes en Xochimilco para combatir la plaga de lirio acuático, pero los Manatíes no comen esa planta por fibrosa, se murieron de hambre o los mataron los Chinamperos; también relata la leyenda de la Colonia Marciana que protege de los huracanes al puerto de Tampico.

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