EL HOMBRE QUE FUE VIERNES

¿Cuando hay que retirarse de la política?.

Nunca, mientras haya chance de roer un hueso. Sería la respuesta de un político profesional.

¿Para qué sirve la política?. Para combatir las desgracias humanas: pobreza, hambre, inseguridad; mejorar la salud, educación y vivienda.

En general: cambiar las condiciones de vida que nos permiten construir, sino una felicidad completa, cuando menos un entorno de alegría y paz.

La clase política, de todos los partidos y tendencias, prometen cambios, venden sueños; pero las desgracias siguen intactas, los infortunios nos atosigan.

Hoy, quienes son la nueva hegemonía política, los vemos pasearse en campaña, indiferentes, cubiertos de un cinismo petrificado, prometen un Sinaloa mejor, cuando han sido incapaces de cambiar lo peor: la inseguridad, los asesinatos, los desaparecidos.

La oposición, cuando menos su potencial candidato (un clon de Alito, me dice un lector)sale al extranjero a “buscar soluciones” y trae la propuesta de cultivar amapola en la zona serrana, para la industria de la morfina médica. Cuando aquí están las soluciones: silvicultura sostenible en la Sierra (aserraderos, viveros, talleres de muebles, aprovechar resinas, ecoturismo); en el campo (recuperar los ejidos, tener bodegas y molinos propios, procesar la producción…); en la Costa, rehabilitar esteros y bahías, recuperar y procesar la producción, desarrollar la maricultura sostenible (Ostricultura)…

En 2018 nos ganó la ilusión de juntar democracia con transformación y salimos a votar; cierto, hubo ligeros cambios, epidérmicos; nunca se han tocado las estructuras que sostienen la explotación y las desgracias sociales.

La elección para gobernador de Sinaloa del Dr. Rubén Rocha Moya en 2021, fue parte de ese imaginario colectivo que confundía sueños con realidad y hoy, esa realidad nos cachetea sin tregua.

El Dr. Rocha resultó ser un político del montón, de esos que se niegan a envejecer porque el poder es el colágeno que los sostiene, por eso, el viernes 21 de agosto a las 9:30 de la mañana, regresó de manera intempestiva a recuperar la gubernatura y sorpresa, su propio Partido Político lo rechazó y lo obligaron a solicitar de nuevo otra licencia, la cual será el acta política de defunción. RIP

¿Para dónde jalamos?. A construir la resistencia y desarrollar el poder popular, cuyo embrión brota en la lucha por la defensa de la Bahía de Ohuira y contra la tenebrosa ruta del amoniaco, que igual sirve para hacer fertilizantes como a la industria bélica.

El Hombre que fue viernes. Y no volverá a ser.

Rechazo de Palacio Nacional, de la mayoría parlamentaria, de los Gobernadores y de la Dirigencia de su propio partido. El hombre se quedó solo. El ostracismo es su horizonte.

El acta de defunción de la vida política del Dr. Rubén Rocha.

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ROCHA: FRENTE LIMPIA