ÁCAROS EN EL TOLOACHE

Cada temporada, en el jardín macetero, germinan dos o tres plantas de Toloache, esa que tienen alucinógenos y que usaba Don Juan, según el Antropólogo Carlos Castañeda, para sus viajes astrales y que también recomiendan las yerberas para los mal de amores.

En este abril, brotaron dos vigorosas plantas, pronto crecieron y dieron sus frutos erizados de espinas, en su interior guarda semillas cargadas de alcaloides que igual provocan alucinaciones como también la muerte.

Da unas flores blancas como trompetas, ideal para los colibríes, pero no las prefieren, tampoco las abejas; cuando menos yo no he visto que se le acerquen; son pocos los insectos que se animan, uno de ellos es la oruga de la palomilla esfinge, que devora las hojas y se convierte en bocado venenoso, ningún pájaro se atreve a comérselas. Por esas propiedades del toloache, los Biólogos la utilizan como ejemplo de la evolución de las plantas en su defensa contra los herbívoros.

Hace unos días observe manchas blancas en las hojas; pero este lunes la encontre cubiertas de una fina telaraña, en la cual se movían pequeños puntitos rojos e incluso había hilos colgando como cuentas de rosario. Usé la lupa del celular y sí, eran Ácaros, esos arácnidos que tanto estudió la legendaria Doctora Anita Hoffmann (les dedicó toda su vida). Estos eran de los que chupan la savia de las plantas, parasitan miles de especies de plantas, pueden echar a perder cultivos de fresa, mandarina, tomate, rosas, claveles, etc. Son muy dañeros y resistentes a fumigantes.

Los jardineros le llaman “Arañita Roja”, la hembra se reproduce por partenogénesis (palabra culta para decir que paren y siguen siendo vírgenes, no necesitan del macho, que los hay pero son inútiles, como los machos de Paquita “la Del Barrio”), cada una pone 120 huevos, por lo que en unos cuantos días la planta se cubre de ácaros que chupan la savia de las hojas y las secan, se cubren con una fina telaraña de seda para protegrese de los depredadores; cuando son muchos, se cuelgan en hilos para que el viento los transporte a otras plantas. No les hace daño las toxinas que contienen las hojas del toloache o quizá se ponen bien locos y con más ímpetu vuelan a parasitar más plantas.

Si las plagas ya no respetan al Toloache, que es nuestro modelo de planta evolucionada contra los ataques de herbívoros, quizá sean malos augurios; heraldos negros de que vendrán peores tiempos. David Uclés, dice que en vísperas de estallar la guerra civil en España, brotaron desaforadas acelgas en  las riberas de los ríos, los bordes de las veredas, los patios de las casas. ¿O será que ya los estamos viviendo?. Ácaros en el Toloache.

PD. Los estoy rociando con una pócima que hizo Norma: vinagre, clavo y ajo. A ver que resulta.

Aquí apenas empezaban las manchas en algunas hojas.

Uno de los frutos espinosos; además de las toxinas que tiene toda la planta, también protege el fruto. El Toloache es el ejemplo de la evolución defensiva de las plantas contra los depredadores.

La planta cubierta de telarañas y cientos de ácaros moviéndose e incluso colgando en hilos para ser transportados por el viento a otras plantas.

Araña Roja, ácaro de medio milímetro, 500 micras, límite extremo de la visión humana. Las hembras se reproducen por partenogénesis, no necesitan al macho, ponen 120 huevecillos.

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